Trabajar cansa

El PP, en la lucha obrera

                    

"Vamos a ir a la calle y quien venga con nosotros será bien recibido. Si los agentes sociales no reaccionan, el PP sí lo hará" -Cristóbal Montoro, portavoz de Economía del PP-

                     

Si, como decíamos hace poco, la huelga es hoy privilegio de la aristocracia laboral –jueces, pilotos, controladores aéreos-, parece lógico que la movilización callejera de los trabajadores quede en manos de la derecha política.

Tal vez parezca el mundo al revés, pero mientras los sindicatos mayoritarios insisten en que "ahora no toca" hacer huelga, el PP de Andalucía ha convocado en Málaga una manifestación "por el empleo digno". Vale que los populares se apuntan a cualquier cosa que vaya contra el gobierno, pero algo funciona mal cuando los sindicatos llaman a la calma y al diálogo social, mientras quienes proponen una reforma laboral –eufemismo que ya saben lo que significa- sacan a los trabajadores a la calle.

La situación merece que nos movilicemos, por supuesto. Ahí están las muchas empresas que, tras beneficiarse de subvenciones, créditos blandos, terrenos gratis, y tras años de ganancias enormes, a las primeras de cambio plantean un ERE y ponen a media plantilla en la calle, mientras la otra media que se queda tiene que aceptar trabajar más horas o ganar menos.

Motivos hay, qué duda, y los sindicatos deberían mosquearse de que el PP les intente mojar la oreja así. Vale que le cogieron gusto a la pancarta tras una legislatura de manifestaciones y misas multitudinarias. Pero que salgan por el empleo digno parece una broma. Además convocan el 15 de febrero, víspera de carnaval, que era originalmente una fiesta de inversión, donde los señores se disfrazaban de siervos, y éstos de aquéllos. Tal vez sea eso. Un desfile de carnaval.