Trabajar cansa

Garzón es un topo del PP

                                           

 "No sé qué hace ahí Garzón cuando es manifiesta su parcialidad, su militancia socialista y su comportamiento poco ético"  -Juan José Güemes, secretario de Comunicación del PP de Madrid- 

                                         

 El día que se destapó la investigación del caso Gürtel sobre la corrupción en el PP, cundió el pánico en la calle Génova. Hasta que alguien completó la información con un dato crucial: "La investigación la lleva el juez Garzón". "Ah, bueno", exclamaron todos aliviados; "si está Garzón, podemos estar tranquilos".

Aunque fuera de nuestras fronteras conserva buena imagen, y lleva años viviendo de las rentas de aquel caso Pinochet, en España cada vez son más sus detractores. Si la independencia de un juez se midiera por el número de descontentos con sus actuaciones, Garzón se llevaría la palma. Pero no es así.

Nuestro juez más popular deja su huella en todo lo que toca, aunque su paso suele ser más bien de elefante en cacharrería. Tiene fama de mal instructor, y en su carrera acumula investigaciones que quedaron en nada, piruetas legales, expectativas frustradas (las fosas del franquismo) e inculpados que se fueron de rositas. A todo ello sumamos su invención de la teoría del entorno del entorno del entorno, que ha permitido no pocos disparates (Egunkaria), y su vanidoso coqueteo con la política.

Estando Garzón por medio, el PP tenía asegurada munición para su defensa. Con la berlanguiana cacería ya han podido salvar la cara unas cuantas semanas. Ahora están leyendo con lupa la instrucción, y empiezan a frotarse las manos. La verdad es que, para ser tan socialista como dicen, pocos favores ha hecho a sus compañeros, desde el GAL hasta hoy. Yo empezaría a pensar si no es un infiltrado del PP.