Trabajar cansa

Para eso, mejor seguir degenerados

"La participación de los cristianos en las elecciones europeas es esencial para redescubrir el alma de Europa." -Declaración de los obispos de la Comisión Episcopal Europea- 

  

Tal vez no se han dado cuenta, pero Europa sufre una grave degeneración moral. Y no lo digo por el Festival de Eurovisión de anoche, que sólo es una manifestación más de esa inmoralidad. Así que los profesionales de la cosa moral se han puesto manos a la obra y han lanzado una cruzada por la regeneración continental. 

Hace unos días, por ejemplo, el presidente de la Comisión, Durao Barroso, y varios de sus comisarios, se reunieron en Bruselas con líderes religiosos cristianos, judíos y musulmanes. ¿Para dialogar sobre asuntos espirituales? Nada de eso: para hablar de la crisis económica. No, no se trataba de rezar para salir de ella. La cosa iba más por el lado de ese estribillo de moda que dice que es posible un capitalismo bueno, ético. Así, nuestro Joaquín Almunia confesó a esos santos varones ser partidario de "complementar el papel del mercado con valores". 

Pero la regeneración no se va a quedar en lo económico, es sólo el comienzo. Hay quien piensa que la degeneración está demasiado extendida, y que hace falta apretarnos las tuercas morales. Y para estar a la altura de la cruzada, nosotros enviamos a nuestro campeón Jaime Mayor Oreja, que ya ha mostrado más de una vez su empeño en purificar España y Europa. 

Esta misma semana el candidato popular participó en una conferencia titulada precisamente "La regeneración moral de Europa", en el CEU-San Pablo. Allí, rodeado de activistas del catolicismo más ultra (Comunión y Liberación, Foro de la Familia), cargó contra el relativismo, contra la píldora del día después, y llamó a luchar por el rearme moral y la defensa de "nuestros valores", que ya sabemos cuáles son. Los eternos.