Trabajar cansa

El error hace más digerible el paro

"Los datos todavía no existen, se conocerán el día 30. Les pido que esperen al día 30 para verificar todos los datos y comentarlos." -Maravillas Rojo, secretaria general de Empleo-            

            

Algún funcionario le dio sin querer al botón equivocado, y colgó en la web del Instituto de Estadística los datos del paro que no debían conocerse hasta el viernes. Un periódico, el ABC, pasaba por allí, los copió y los publicó, de manera que hemos recibido la mala noticia con cuatro días de antelación. O lo que es igual: la recibimos por entregas, en dos veces, ayer de forma oficiosa y el viernes de manera oficial. 

Como soy de natural conspiranoide, mi primer impulso fue pensar que había sido una filtración intencionada, para que el desastroso dato no nos coja de sopetón el viernes. Los tragos difíciles se pasan mejor en varios sorbos, así que la difusión por entregas hace más digerible ese 20% de paro que da miedo. 

Ya digo, soy mal pensado, así que no me hagan caso. Pero si como dicen fue un error, es un bendito error, que desactiva bastante el impacto informativo que tiene una cifra con tanto efecto psicológico. El dato es el mismo, 20%, pero con eso de que no es oficial las reacciones y valoraciones son a medio gas; y cuando el viernes se haga oficial y tengan que dar respuesta desde el Gobierno, el daño ya estará descontado. Y encima nos ahorran una sorpresa así el viernes, horas antes de las manifestaciones del Primero de Mayo, a las que no es bueno acudir cabreado. 

En realidad, sin error mediante, la técnica del anticipo es muy vieja. Pasa por ejemplo con los datos del paro registrado: aunque tienen fecha fija de publicación, no hay mes en que el ministro o secretario de turno no los chive un par de días antes, avisando de si serán buenos o malos. Sucede también con las medidas impopulares, adelantadas por los gobernantes con los llamados "globos sonda". Y ocurre en cualquier negociación controvertida, donde las partes filtran borradores para estudiar las reacciones a los mismos, lo mismo con el Estatut que con el diálogo social. 

Errores al margen, lo importante es que el paro ha roto otro techo. Y como siga subiendo, en el próximo trago necesitaremos sorbitos más pequeños.