El bulo de los galgos de España

Cada año son abandonados en nuestro país más de 100.000 perros, nada menos, y de ellos buena parte son galgos, entre el 10% y el 50%, según las fuentes. España es el único país de Europa donde sigue siendo legal la caza con galgos, y muchos de los canes que participan en cacerías son desechados por sus dueños cuando ya no les son útiles.

Les pegan un tiro o los dejan en el campo o en una carretera en los ‘mejores’ casos, pero también son arrojados a pozos o colgados vivos de árboles para que sean ellos mismos quienes acaben ahorcándose en su angustioso esfuerzo por liberarse, lo más habitual.

Es una práctica despreciable que ha calado profundamente como tal en buena parte de Europa, y por ello desde hace tiempo multitud de asociaciones y particulares de Francia, Bélgica o Alemania, además de adoptar galgos españoles, no dudan en denunciar en Internet lo que sucede en España con esta raza.

O lo que les dicen que sucede. Porque en el afán de algunos europeos por denunciar la triste realidad de miles de galgos españoles, también se comparten sandeces camufladas de noticia.

Por ejemplo, esta foto. Comenzó a circular por Facebook en 2014 y aún podemos encontrarla en las redes sociales. En su comentario se puede leer en francés que los galgos de España están sufriendo un martirio y se da fe de ello con esta imagen, en la que se ven dos perros ahorcados junto a dos siniestros personajes.

Pero si uno se fija en la foto, se ve claramente que ni esos perros son galgos, ni esos dos tienen mucha pinta de cazadores.

Tras rastrear la imagen en Internet, comprobé que esta foto se publicó en 2011 en varios medios de Argentina, donde causó conmoción, y corresponde a dos individuos que acabaron siendo encarcelados por torturar y matar a esos perros. Nada que ver con el asunto de los galgos de España.

El detestable problema de los galgos abandonados y asesinados en España es una realidad desde hace décadas. Pero para concienciar sobre ello no es necesaria una foto de perros de otra raza ahorcados tres años antes en Argentina.

“No importa la foto”

Esa foto parte de Bélgica y, a diferencia de otras que son anónimas, nació en el Facebook de una emisora de radio de Bruselas llamada Vinz, a la que le gustan mucho las noticias escandalosas y nada comprobar si es veraz lo que comparte.

Tras chatear con los responsables de Vinz sobre su foto de los presuntos galgos de España, la conclusión es que son educados y tarugos a partes iguales. Da igual lo que les digas. Se aferran a que “si el problema existe, no importa la foto”… No es muy periodístico esto, pero es práctico, porque así cualquier foto sirve para cualquier tema.

La situación de los galgos se trató el Congreso en 2013 y se endurecieron las leyes, aunque no han ofrecido los resultados esperados. El problema sigue existiendo y es lógico que muchos quieran denunciarlo. Pero no con esa foto.

Tratándose de otros asuntos, la manipulación en Internet puede llegar a hacer mucho daño, sobre todo si el problema que se denuncia no existe. Por ejemplo, hay un bulo antitaurino sudamericano que invita a no comprar productos de una empresa asentada en una localidad española porque allí son entusiastas de las corridas de toros. La empresa en cuestión no tiene nada que ver con el toreo, pero el daño está hecho.

Ocurre con demasiada frecuencia. En Internet es muy fácil llamar la atención, inventar, engañar, alarmar, desacreditar o compartir patrañas. Pero falsear para denunciar algo legítimo es ignorar y devaluar los argumentos. Es absurdo.