El año de Netflix

Netflix solo ofrece cifras millonarias. La compañía estadounidense de vídeo bajo demanda comenzó su servicio de suscripción en 1999 y desde entonces no ha parado de crecer, hasta llegar a los cerca de 80 millones de suscriptores que dice tener actualmente en todo el mundo.

Prueba de su imparable progresión la vemos de cerca desde que en octubre de 2015 Netflix comenzara a prestar servicio en España, porque en poco más de dos años suma ya cerca de medio millón de suscriptores.

Y al olor de la novedad y de sus cifras millonarias, 2017 ha sido el año de Netflix también en lo que a bulos se refiere, y se ha visto suplantada como toda gran compañía que se precie.

Se comparte ahora un whatsapp con los mismos argumentos que ofrecía un email enviado de manera masiva en enero, que únicamente busca información personal, confidencial y datos bancarios con la excusa de actualizar la información de pago a Netflix. El enlace adjunto conduce a una web fraudulenta que suplanta a la plataforma y, aunque el asunto canta a bulo por la forma de expresarse y las incorrecciones, el logo de Netflix puede ser suficiente para que algunos piquen.

La verdad es que el timo es fácilmente eludible, basta con borrar el mensaje. Sobre todo si uno no es suscriptor de Netflix. En caso de serlo y albergar dudas, la solución es contactar con la compañía por sus canales oficiales.

La diferencia entre el email de enero y el whatsapp de ahora, además del soporte, es que en estos momentos Netflix tiene 200.000 suscriptores más que entonces, con lo cual aumenta significativamente el público con algún argumento para creerse el mensaje.

Virus a demanda

Desde finales de agosto hemos podido ver también por WhatsApp otro bulo que suplanta a Netflix, esta vez con el reclamo de “un año de acceso gratuito”.

Es más peligroso, porque el enlace puede producir una lluvia de malware, aunque la solución es la misma, borrarlo.

Para sus creadores, esta clase de mensajes fraudulentos tienen un aliciente añadido a lucrarse consiguiendo datos: lucrarse también vendiendo claves de suscripción a Netflix.