Fabrica tu propio dinero

Fundación Vida Sostenible

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Jesús Alonso

El dinero convencional, los billetes y monedas de euro, se encuentra en los cajeros automáticos. Pulsamos una palanca y caen algunos billetes, que podemos usar para comprar comida y vicios (más vale que no hagamos ninguna analogía con los dispensadores de comida en un gallinero). A veces, el sistema financiero se cabrea y no nos deja sacar dinero, o lo limita a una cierta cantidad diaria o semanal. Es el famoso corralito.

Entonces tenemos que hacer cola ante los cajeros con la cabeza hundida entre los hombros. Esto está pasando ahora en Grecia. Al mismo tiempo, la cantidad de dinero en manos de la gente es cada vez más limitada, gracias al recorte de sueldos y pensiones, etc.) porque eso es lo que exige el sistema financiero para funcionar.

El dinero financiero ya no nos sirve, cada vez escasea más y su acceso cada vez es más arbitrario. Necesitamos dinero de verdad, que podamos manejar a nuestro gusto. Y no vamos a tener más remedio que fabricarlo nosotros mismos. En cierta forma, esto es el movimiento Do It Yourself aplicado al dinero. No tenemos muchas alternativas, pero existen. He aquí unas cuantas, algunas más fáciles de aplicar que otras.

Vivir sin dinero

Es la opción más radical y más efectiva, pero también la más difícil de llevar a cabo. Si dispones de un amplio terreno para cultivar y practicar una autosuficiencia completa, ya has resuelto el problema. En realidad, muchas personas vivían así no hace mucho tiempo: una o dos veces al año iban a la ciudad a proveerse de bacalao seco, azúcar y otras delicatessen, y eso era lo único que pagaban con dinero. Algunas personas consiguen la hazaña de vivir sin dinero en la ciudad, forjando complejas redes de intercambio no-monetarias.

El trueque de objetos

El trueque existía ya mucho antes de que existiera el dinero. En realidad, el dinero se puede considerar como una forma muy sofisticada de trueque. Modernas apps permiten su práctica fácil y certera: si necesitas una silla, cámbiala por una cortina, no hace falta que vayas a la tienda.

El trueque de habilidades

Que se puede hacer de manera artesanal o de manera más formal, gracias a los bancos de tiempo. Clases de inglés a cambio de pintar una cocina, por ejemplo.

Monedas locales

Las monedas locales no son nada nuevo. Surgen espontáneamente en cualquier calle con muchas tiendas, en forma de vales reconocidos y aceptados por la asociación local de comerciantes. Pueden funcionar a escalas mayores, con respaldo municipal. Pueden estar completamente desconectadas de la moneda financiera o bien ser convertibles.

¿Y si usáramos materiales valiosos reconocidos por todo el mundo?

Como decía un griego hace poco en televisión, adoramos papelitos con una firma y ningún valor intrínseco. Las monedas antiguas contenían cantidades significativas de plata (varios gramos en un duro, por ejemplo), por lo que tenían valor en sí mismas, no como los billetes. Por desgracia, las monedas modernas están hechas de latón o cobre como mucho. La proliferación de la compraventa de oro y metales preciosos nos recuerda que muchas familias están vendiendo la cubertería de plata de la abuela para salir adelante. El atesoramiento (como se decía antes) es un callejón sin salida.

La verdad es que no tenemos muchas alternativas. Dicho en términos técnicos, debemos reducir nuestra exposición al dinero financiero, y eso no es nada fácil. ¿Qué podemos hacer? Podemos considerar, dentro de la lista de nuestras necesidades cuáles se pueden satisfacer sin dinero. Si tienes una hipoteca con un banco necesitarás dinero para pagarla, pero el alquiler ofrece ciertas posibilidades de pagar sin dinero. Investiga todas las posibilidades que se ofrecen de intercambio, trueque y pago en especie o moneda alternativa. Se trata de crear redes de confianza que no necesiten dinero para funcionar. No hay nada romántico en esto, es una opción de supervivencia. Pero también es verdad que es posible que un mundo sin la furia del dinero financiero sea un mundo mejor que el actual.

NOTA: Por si lo estabas pensando, recuerda que falsificar dinero de curso legal es delito.