¿Es tan malo ser antisistema?
Tags: políticaFRANCISCO FERNÁNDEZ BUEY
JORDI MIR
Venimos observando que, en los últimos tiempos, los medios de comunicación de todo tipo han puesto de moda el término antisistema. Lo usan por lo general en una acepción negativa, peyorativa, y casi siempre con intención despectiva o insultante. Y aplican o endosan el término, también por lo general, para calificar a personas, preferentemente jóvenes, que critican de forma radical el modo de producir, consumir y vivir que impera en nuestras sociedades, sean estos okupas, altermundialistas, independentistas, desobedientes, objetores al Proceso de Bolonia o gentes que alzan su voz y se manifiestan contra las reuniones de los que mandan en el mundo.
Aunque no lo parezca, porque enseguida nos acostumbramos a las palabrejas que se ponen de moda, la cosa es nueva o relativamente nueva. Así que habrá que decir algo para refrescar la memoria del personal. Hasta comienzos de la década de los ochenta la palabra antisistema sólo se empleaba en los medios de comunicación para calificar a grupos o personas de extrema derecha. Vino a sustituir, por así decirlo, a otra palabra muy socorrida en el lenguaje periodístico: ultra. Pero ya en esa década la noción se empleaba principalmente para hacer referencia a las posiciones del mundo de Herri Batasuna en el País Vasco. En la década siguiente, algunos periódicos a los que no les gustaba la orientación que estaba tomando Izquierda Unida ampliaron el uso de la palabra antisistema para calificar a los partidarios de Julio Anguita y la mantuvieron para referirse a la extrema derecha, a los partidarios de Le Pen, principalmente, y a la llamada izquierda abertzale. Así se mataba de un solo tiro no dos pájaros (de muy diferente plumaje, por cierto) sino tres.
Esa práctica se ha seguido manteniendo en la prensa aproximadamente hasta principios del nuevo siglo, cuando surgió el movimiento antiglobalización o altermundialista. A partir de entonces se empieza a calificar a los críticos que se manifiestan de grupos antisistema y de jóvenes antisistema. Pero la calificación no era todavía demasiado habitual en la prensa, pues el periodista de guardia de la época, Eduardo Haro Teglen, en un artículo que publicaba en El País, en 2001, aún podía escribir: “Las doctrinas policiales que engendra esta globalización que se hace interna hablan de los grupos antisistema. No parece que el intento de utilizar ese nombre haya cundido: se utilizan los de anarquismo, desarraigo, extremismo, agitadores profesionales. Pero el propio sistema tendría que segregar sus modificaciones para salvarse él si fuera realmente un sistema y no sólo una jungla, una explosión de cúmulos”.
En cualquier caso, ya ahí se estaba indicando el origen de la generalización del término: las doctrinas policiales que engendra la globalización. Desde entonces ya no ha habido manifestación en la que, después de sacudir convenientemente a una parte de los manifestantes, la policía no haya denunciado la participación en ellas de grupos antisistema para justificar su acción. Pasó en Génova y pasó en Barcelona. Y también desde entonces los medios de comunicación vienen haciéndose habitualmente eco de este vocabulario.
El reiterado uso del término antisistema empieza a ser ahora paradójico. Pues son muchas las personas, economistas, sociólogos, ecólogos y ecologistas, defensores de los derechos humanos y humanistas en general que, viendo los efectos devastadores de la crisis actual, están declarando, uno tras otro, que este sistema es malo, e incluso rematadamente malo. Académicos de prestigio, premios Nobel, algunos presidentes en sus países y no pocos altos cargos de instituciones económicas internacionales hasta hace poco tiempo han declarado recientemente que el sistema está en crisis, que no sirve, que está provocando un desastre ético o que se ha hecho insoportable. Evidentemente, también estas personas son antisistema, si por sistema se entiende, como digo, el modo actualmente predominante de producir, consumir y vivir. Algunas de estas personas han evitado mentar la bicha, incluso al hablar de sistema, pero otras lo han dicho muy claro y con todas las letras para que nadie se equivoque: se están refiriendo a que el sistema capitalista que conocemos y en el que vivimos unos y otros, los más moran o sobreviven, es malo, muy malo.
Resulta por tanto difícil de entender que, en estas condiciones y en la situación en que estamos, antisistema siga empleándose como término peyorativo. Si analizando la crisis se llega a la conclusión de que el sistema es malo y hay que cambiarlo, no se ve el motivo por el cual ser antisistema tenga que ser malo. El primer principio de la lógica elemental dice que ahí hay una incoherencia, una contradicción. Si el sistema es malo, y hasta rematadamente malo, lo lógico sería concluir que hay que ser antisistema o estar contra el sistema. Tanto desde el punto de vista de la lógica elemental como desde el punto de vista de la práctica, es indiferente que el antisistema sea premio Nobel, economista de prestigio, okupa, altermundista o estudiante crítico del Proceso de Bolonia.
Si lo que se quiere decir cuando se emplea la palabreja es que en tal acción o manifestación ha habido o hay personas que se comportan violentamente, no respetan el derecho a opinar de sus conciudadanos, impiden la libertad de expresión de los demás o atentan contra cosas que todos o casi todos consideramos valiosas, entonces hay en el diccionario otras palabras adecuadas para definir o calificar tales desmanes, sean éstos colectivos o individuales. La variedad de las palabras al respecto es grande. Y eligiendo entre ellas no sólo se haría un favor a la lengua y a la lógica sino que ganaríamos todos en precisión. Y se evitaría, de paso, tomar la parte por el todo, que es lo peor que se puede hacer cuando analizamos movimientos de protesta.
Francisco Fernández Buey y Jordi Mir son Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales (CEMS)-Universidad Pompeu Fabra
Ilustración de Iker Ayestaran








Comentario por Pues vale
12/04/2009 @ 10:26
Nunca he confiado y nunca confiare en quien para cambiar o mejorar algo,utiliza la violencia.Es como… ”el que no se fia no es de fiar”.
Comentario por Teodoro
12/04/2009 @ 10:32
PENSAMIENTO Y SISTEMA ÚNICO
El llamado sistema parece tener muy poca capacidad para hacerse cargo de las críticas que pudieran hacérsele, por ello lo primero que hace para curarse en salud es tachar de antisistema toda tentativa en ese sentido. Se trata de un cajón de sastre amplio en que cabe casi todo lo que suene a cuestionar lo que es tan fácilmente cuestionable. Lo cierto es que como exorcismo funciona bastante bien.
Todo parece indicar que el supuesto sistema es muy sensible a la crítica respecto de la que reacciona produciendo el rechazo de aquello de donde proviene, estigmatizándolo. Dicho de otro modo, el sistema es un artilugio que produce muchas cosas y entre ellas hay una precisa para sustentar todas las demás, la sumisión.
Atemoriza comprobar por este medio cuál es la verdadera naturaleza del “sistema”, cual es su alto grado de suspicacia, su nula capacidad para asumir que solo mediante la crítica las cosas son mejorables, claro que esa posibilidad no parece estar contemplada. El sistema es como un organismo vivo cuyas defensas actúan para destruir lo que se considera como algo ajeno al propio sistema. Todo esto parece indicar que el estado de cosas imperante no pretende otra cosa que perpetuarse a si mismo repudiando toda tentativa de introducir cambios en el programa previamente trazado. Como una religión todo aquello que se sale del dogma es arrojado al infierno, todo lo que no es coherente con él mismo es pecado y quienes lo cometen son señalados acusatoriamente con el dedo.
El antisistema no es un crítico sino un destructor, un peligroso aniquilador. La disidencia, la crítica ha venido a ser equiparada con la voluntad de destruir. Creo que es muy clara la monstruosidad que semejante identificación supone. Además blindado el sistema con mecanismos de alarma tan sensibles y unos procedimientos de rechazo tan contundentes, ese sistema es por definición incorregible, no susceptible de modificación aun cuando en él exista tanta negatividad.
La sugerencia del autor respecto de la responsabilidad de los media como consolidadores de esta noción de antisistema es enormemente acertada y responde a la más fiel realidad. Porque al fin y al cabo todo esto es un constructo en el que muchos y de diversos modos han contribuido a crear el tópico, a alentar el repudio que provoca poner en cuestión el actual estado de cosas. Y bien visto está, también, que en pocas ocasiones, como es este presente, el llamado sistema ha dado cuenta de su incompetencia, su perversidad moral y su capacidad destructiva. Ahora si el sistema tuviera algo de instinto de conservación intensificaría la autocrítica si es que aspira a salvar algo de sí. Los antisistema, en este sentido, deberían sentarse en los Consejos de Administración de la banca, deberían ocupar ministerios y ser asesores del FMI, de la OCD o de tantos organismos internacionales. No se dan cuenta pero los necesitan.
Comentario por c.bernabe
12/04/2009 @ 10:47
YO LO SOY…¿Y QUE…?
YO SOY ANTISISTEMA. Y NO SOY POR CIERTO, Y EN NINGUN CASO, NADA DE LO QUE SE DICE EN LOS MEDIOS, Y QUE CON CARACTER PEYORATIVO, INTENTAN CALIFICAR A AQUELLOS QUE PROTESTAN POR COMO SE MANEJAN LOS HILOS DE LA SOCIEDAD, NO SOLO OCCIDENTAL, SINO DE TODAS LAS SOCIEDADES.
Y ME PREGUNTO MUCHAS VECES, QUIEN FUE EL QUE LES OTORGO A ELLOS ESA CONDICION DE DOMINIO SOBRE TODOS LOS SERES DE ESTE PLANETA, LUGAR QUE CONSIDERAN ”SU CORTIJO”, SU PROPIEDAD…
LUGAR DEL QUE SE APROPIARON DE TODOS Y CADA UNO DE LOS RECURSOS NATURALES, PARA EXPLOTARLOS Y EXPLOTARNOS, EN UN CARRUSEL INTERMINABLE, ENTRE RICOS Y DESFAVORECIDOS.
RECURSOS QUE ENTRE OTRAS COSAS, DEBERIAN SERVIR PARA EL BENEFICIO DE TODOS, SIN QUE SE LUCREN CUATRO SINVERGUENZAS
Comentario por carlos
12/04/2009 @ 11:53
Fatal. Ser Antisistema debe ser como pertenecer a la antimateria, vivir en un agujero negro o cosas así (mi piso se parece bastente a eso).
La prueba es que estando siempre a favor del sistema, he logrado vivir hasta ahora sin dar ni golpe, sin hacer la mili cundo era obligatorio , sin declarar a Hacienda, absuelto de 40-50 fechorías irregulares por falta de pruebas misteriosamente desaparecidas… Y eso, a mis años ya tiene un mérito digo yo, vamos: he visto pasar a Isabel II, a Canalejas, a Primo de Rivera, a Franco, a Suarez, a esto que ahora llaman democracia… Y yo yo siempre a favor. Yo creo que me hubiera uido igual de bien con Don Pelayo. Todo es adaptarse.
Y aquí estamos. Bueno, esto al menos en España garantizo que funciona, da igual la composición del gobieno, las crisis ministeriales… si vd está siempre al Sol que más calienta, le irá bien. En Suecia no sé, pero sospecho que también.
Pero lo de ser antisistema solo sirve para recibir palos y caña. Y bueno, si triunfan, siempre se está a tiempo de cambiar. Un antisistema no deja de ser u otro sistema más, generalmente muy similar al anterior.
Comentario por Entrambosmares
12/04/2009 @ 12:11
Asimilar antisistema a juventud y marginalidad es una forma de estigmatización del término. Jóvenes inexpertos que no saben de la vida, pero q vienen a acabar con todo lo q hemos construido. La vida les enseñará (me pregunto cómo se siente un trabajador de los de toda la vida, con este pensamiento inducido, cuando su empresa apuesta por menores de 30).
De todas formas, el sistema es listo, ha absorbido el impulso de la juventud para q no se rebele, ahora por primera vez tiene más privilegios el joven q el viejo. Y si no te gusta, el sistema tiene mecanismos pacíficos internos q evitan su autodestrucción; defendido principalmente por los términos burocracia y plazos.
Es como esas historias de viajes iniciáticos, en donde el protagonista emprende un camino para conseguir algo, y cuando llega ha cambiado tanto q ya no lo desea. O ha cambiado tanto, q ya no puede volver, se queda viviendo al margen.
En eso vivimos, y por eso muchos mantenemos serias dudas de q desde dentro se consiga cambiar algo para mejor, que no salga corrupto y contaminado. Automáticamente, la expresión de esta idea se convierte en los oídos de la gente, vía impulso mediático o de opinión previo, en violencia. Antisistema, marginal, joven, violento y radical. Menudo pool de términos que hemos hecho.
Saludos,
Comentario por Juan
12/04/2009 @ 14:21
Pienso que el fondo del asunto no es otro que los propietarios de los medios de comunicación apoyan este sistema, les va muy bien, y no quieren que cualquier protesta que pueda surgir de la crisis actual pueda cuestionar este estado de cosas. Por lo tanto la matriz de opinión que difunden es la de criminalizar a los que estan en contra y dejar la imagen en la mayoría de la sociedad que son violentos y que no hay alternativas al capitalismo.
Comentario por Augusto
12/04/2009 @ 16:19
Totalmente de acuerdo. Y ya es hora de rescatar palabras que van tomando con el tiempo un sentido peyorativo que oculta su significado propio. Lo mismo sucede con la palabra ”radical”: hoy se la utiliza exclusivamente para designar a quienes ponen bombas o rompen escaparates. Hay que recordar que ”radical” viene de ”raíz” y su primer significado consiste en designar a quien va a la raíz de las cosas, a su fundamento. Es decir, todo lo contrario de los berrinches de la kale borroka.
Comentario por silvia
12/04/2009 @ 20:20
Recuperemos el significado de las palabras. ¿Democrácia= oligarquía política + violencia policial + privación de la libertad de expresión?… creo que el significado original de la palabra democracia también es antisistema.
Que no nos engañen con palabras bonitas, es necesario buscar siempre el referente de las palabras, y si no se encuentra es que no existe, sólo es una pieza más del decorado… en este teatro donde todo se ve, se toca y se siente, todo tiene nombre y nada es conocido.
Comentario por pues MIRA ....
12/04/2009 @ 20:52
LA UTILIZACION CAPCIOSA DEL LENGUAJE ES CRUCIAL PARA QUE LOS MEDIOS GENEREN OPINION….
SE DAN TERMINOS DECOROSOS A LO QUE EN REALIDAD NO LO ES TANTO…”LA FIESTA NACIONAL”…”EN MISION DE PAZ”….LOS ”NO NACIONALISTAS” .
PARTICULARMENTE ENGAÑOSO RESULTA LA ”SOSTENIBILIDAD”, NO HAY INICIATIVA QUE NO LLEVE ESTA ETIQUETA (AUNQUE SEA UNA TALA SALVAJE)
SI QUEREMOS LLAMAR A LAS COSAS POR SU NOMBRE HABRÁ QUE EMPEZAR A DENOMINAR EXTREMISTAS A LOS CONSERVADORES PARTIDARIOS DEL PROGRESO A TODAS LUCES INSOSTENIBLE EN EL QUE ESTAMOS EMBARCADOS Y BARBAROS A LOS AFICIONADOS AL TOREO.
Comentario por j.piriz
12/04/2009 @ 20:54
La solución del ser humano esta en abandonar ese egoísmo que le atrapa y le mata.
En el momento que el ser humano no se sienta dueño del mundo,
si no simplemente una parte más de él,
el hombre tendrá por fin futuro y luz,
si no…
Comentario por Manolo
12/04/2009 @ 20:56
Yo soy antisistema ( el actual, el capitalista) pero también soy pacifista, defensor de los Derechos Humanos…
También soy antisistema con respecto a la democracia representativa actual, creo que debemos evolucionar hacia una democracia más participativa, y eso no significa que sea un radical o un terrorista como nos califican los medios de comunicación cada vez que nos manifestamos. Estoy completamente de acuerdo con el artículo, algo parecido sucede con otros términos, como los de ”globalización” y ”antiglobalización”, la prensa ha intercambiado sus significados. Es la forma que tienen los poderosos de desinformar al pueblo para mantenerse en el poder.
Comentario por Proskrito
12/04/2009 @ 22:16
¿ porque hablan de sistema cuando quieren decir CAPITALISMO ?
ergo los que estamos enfrente ,contra, el sistema, somos ANTICAPITALISTAS ( no aceptamos el capitalismo, como última e inequivoca forma de administrar y gestionar el mundo, ni aprobamos su política enónómica,social,etc,etc )
Comentario por Proskrito
12/04/2009 @ 22:34
Es curiosa y sobre todo mendaz, la utilización del lenguaje por el capitalismo.- Porque busca sobre todo, manipular y confundir al oyente ( o vidente de la TV ).- La creación de eufemismos ( básicamente palabras tramposas que simulen un significado conveniente `-para el sistema, claro- .-
La producción por los media de esta colección de eufemismos, tal como la que genialmente disecciona el autor ( también Teodoro ), no es baladí, y ha debido ser diseñada ( el diseño, otra palabra de sistema ), por las mejores mentes en intoxicación y alienación del propio sistema ( bien remunerada,claro ), estos que se llama ahora como los EXPERTOS, otra palabra sistema de primer rango, que lo mismo sirven para un roto que para un descosido.-
Lástima que además de conseguir el fín que se proponen, quitar el original y verdadero significado de la palabra ( es decir de alguna forma la asesinan ), resulte que encima no acierten ni UNA, ( como repetidamente han demostrado los diferentes ,nutridos, y variados EXPERTOS en economía ( incluídos nobeles ) en la presente y muy sufrida crisis en la que nos han dejado unos LADRONES de guante blanco ( frase muy socorrida,cañí y pelín ordinaria ),pero que sobre todo los ” antisistemas ” la pillamos al vuelo.-
Eso que se puede entender por una ligera perversión del lenguaje por el CAPITALISMO.-
Comentario por Cuquiña4
12/04/2009 @ 23:55
A mí me parece que eres muy benevolente llamando ”antisistema” a esos vándalos que cada vez que se reúnen los jerifaltes del mundo, destrozan media ciudad, el nombre que se merecen es el que tantos le dan, ”pacifistas”, resulta ridículo no, unos vándalos que seguramente no dan un palo al agua y han convertido en profesión la destrucción de todo lo que se les pone por delante. Hoy en día podrían organizarse de otra forma porque a quien fastidian son, en primer lugar a los curritos, que son los que van a pagar sus destrozos, y a las fuerzas del orden que tienen que entablar una batalla de la cual se librarían muy a gusto, y de la cual salen malparados tantas veces. El destrozo por el destrozo no les beneficia a ellos, y los señores del mundo de convite en convite solo oyendo gritos lejanos. La juventud tiene que ser un poco más imaginativa, tienen razón en muchas de las protestas pero tendrán que articularlas de otra manera menos perjudicial para la sociedad.
Comentario por Para cuquiña
13/04/2009 @ 01:45
Parece que la comprensión lectora no es una de las virtudes que te acompañan.
Pretender equiparar con la violencia a todo aquel que critica el modo capitalista de producción, por el hecho de que existan grupos que hayan optado por esa estrategia de acción colectiva para expresar su rechazo es como decir que todos los católicos queman herejes (¿No fue acaso la Inquisición creada por el Vaticano?) y que todos los cristianos son terroristas (¿No son cristianos el IRA y las organizaciones lealistas del Ulster?). Desde ese silogismo: todos los liberales decapitan con guillotina, los socialdemócratas son corruptos y terroristas de Estado (Barrionuevo, Vera, FILESA, asesinato de R. Luxemburgo en Alemania, etc.), los judíos sionistas, los musulmanes integristas, ¿Donde paramos?
Si los cientos de miles de personas que acuden a las contracumbres se dedicasen a sembrar el caos, posiblemente no quedaría resquicio alguno del capitalismo. Pero el espectro de eso que los carcas seniles llamais ”antisistema”, es mucho más amplio y engloba a pacifistas, activistas pro derechos civiles, y toda clase de personas dedicadas a ensayar formas alternativas de relacionarse, producir, distribuir… de vivir, en definitiva. Pero la perversión, al parecer, es un problema de mobiliario urbano. No importa que la policía golpee indiscriminadamente a estudiantes que han ganado referendums, viandantes, periodistas acreditados, etc. en Barcelona. Da lo mismo el calentamiento global, la crisis de las subprimes (algo que también pagamos los contribuyentes y que sale algo más caro que los parquímetros de Carabanchel Alto), la desnutrición, las bombas que caen sobre las casas de inocentes, los paraisos fiscales o las muertes por enfermedades curables contrastando con el gasto medio de cosmética en el centro de París. Para que sea legítima, el monopolio de la violencia debe ser ostentado por el estado y desde luego, éste, no debe ser más que un consejero delegado de ese sistema que algnos identificais con ”progreso”. Y por supuesto, para que sea admisible, la libertad de conciencia ha refrendar todo lo anterior, porque todo el que no piense como Max Weber y todo el que se salga del binomio económico Samuelson-Friedmann, es un alborotador, un ”antisistema”. ¿Por qué no volveis a llamarnos directamente ”antisociales”, como en la época del viejo Macarthysmo?
Comentario por antisistema
13/04/2009 @ 09:01
Una cosa es ser antisistema, yo también me considero antisistema, y otra bien distinta es ser violentos. Estos grupos radicales que se dedican a amenazar al que piensa diferente, a romper comercios o a reventar manifestaciones (sean de lo que sean) son el caldo de cultivo para los contrarios. Flaco favor hacen al antisistematismo quienes organizan trifulcas callejeras sin más afán que el de desahogar su violencia gratuita. Es lógico que la prensa nos criminalice a todos
Comentario por NACHO
13/04/2009 @ 09:46
Te recomiendo el siguiente artículo que he conocido a través del meneame.
ANTISISTEMA PERO DE MARCA
http://www.terceraopinion.net/2009/04/12/antisistema-de-marca/
Comentario por A ver si nos aclaramos
13/04/2009 @ 10:04
Pues no señor, no es lógico que la prensa nos criminalice a todos porque una ínfima parte tenga un comportamiento violento. La menos violenta de todas las opciones políticas es precisamente la antisistemica. Las decisiones que toman los politcastros que todos los días se dan baños de multitudes en los telediarios tienen consecuencias mucho mas violentas que los cuatro pedruscos que tira el ”cero coma…” de esos que llaman ”antisistema”. Pero como no es Aznar directamente quien arroja las bombas (o Felipe González en los 90, o el propio Zapatero, que apoyo lo mismo en Afganistán), nos permitimos el lujo de identificar ”la violencia” en abstracto, como concepto, con la violencia residual que ejercen algunos elementos incontrolados. Pero la violencia, esta en todas partes, en todas las opciones políticas, las del sistema y las de los ”outsiders”. Zapatero, Aznar y el mismísimo Joan Saura, son mucho más violentos que los que tiran piedras. Y también mucho mas hipócritas: al mismo tiempo que delegan la ejecución del acto que han ordenado, se preocupan de travestir conceptos: no es violencia, es interés general. Muchos preferimos acudir a formas más pacíficas que los adoquines para hacer política. Pero la prensa pasa de nosotros, criminaliza aquello que le conviene estigmatizar. Y por supuesto: también indulta la barbarie que le conviene ocultar. Pero a algunos les parece “lógico” que sigamos sin llamar al pan, pan, y al vino, vino.
Comentario por MARIO, ANTISISTEMA MALO
13/04/2009 @ 20:12
YO SOY ANTISISTEMA PERO DE TODOS LOS SISTEMAS MALOS; VEASE CAPITALISMO,COMUNISMO,DICTADURAS…
COMO LO ME HA TOCADO VIVIR ES EL CAPITALISMO, SE PUEDE HACER MAS HINCAPIE EN ESTE SISTEMA EN CONCRETO, PERO HAY MUCHOS SISTEMAS EN EL MUNDO QUE TODAVIA ESTAN GOBERNADOS POR UNA MINORIA QUE GOBIERNA EN SU PROPIO BENEFICIO PERSONAL Y PRIMARIO.
ESA ES LA LUCHA QUE LLEVAMOS LLEVANDO A CABO DESDE HACE MILENIOS LOS NO VIOLENTOS Y LOS PACIFISTAS.
Y BUENO, POR AHORA, VAMOS GANANDO; ANTES EN LAS PIRAMIDES DE EGIPTO Y EN LAS MINAS ROMANAS DURANTE MILENIOS SE UTILIZABA EL LATIGO CON LOS ESCLAVOS Y SE COMPRABAN Y VENDIAN COMO SI FUERAN GANADO.
AHORA ESO NO EXISTE.
SIGUE HABIENDO ESCLAVOS,MINAS Y EXPLOTACION PERO YA CON MENOS INTENSIDAD.
TENEMOS QUE SEGUIR DEFENDIENDO EL CAMINO DE LA NO VIOLENCIA Y EL PACIFISMO POR PROPIA DIGNIDAD PERSONAL.
QUE LA VIOLENCIA ACTUAL NO NOS DESANIME QUE LA HISTORIA NOS ESTA DANDO LA RAZON.
Comentario por Poretski
14/04/2009 @ 01:09
Excelente y necesario artículo de Fernández-Buey y Mir, mis felicitaciones para los autores. Ahora bien, creo que hay que especificar, como comenta algún lector, que muchos de los que nos consideramos antisistema somos en realidad anticapitalistas (y, por lógica, comunistas, socialistas o anarquista). Pero no todos los que reciben la etiqueta de antisistema desde el poder establecido y sus medios de des-información son anticapitalistas. Por tanto, es importante matizar porque no todos estamos en el mismo saco aunque nos quieran poner la misma etiqueta (por ejemplo, yo no me identifico con comentarios de supuestos ”antisistema” como Mario).
Por último recomiendo un libro del gran comunicólogo Vicente Romano ”La intoxicación lingüística, el uso perverso de la lengua” (http://www.rebelion.org/docs/71900.pdf)para profundizar en el tema de la interesada manipulación del lenguaje que lleva a cabo el sistema (capitalista).
Comentario por Elízabeth
11/05/2009 @ 02:51
ME DECLARO: PROFUNDA, TREMENDA, APOCALIPTICA, INMENSA, TOTAL, ABSOLUTA Y DEFINITIVAMENTE ANTISISTEMA!
Comentario por trivu
28/08/2009 @ 17:51
¡DESPIERTA ESCLAVO!
El sistema se empieza a desmoronar, la trama se revela.
Es nuestra oportunidad para cambiar el mundo, reconquistarlo, y regalárselo a la verdadera raza humana.
Un mundo de todos para todos. No más el mundo de ellos.
Podemos apartarlo de las manos de los idiotas que nos controlan y nos destruyen, a nosotros y a todo cuanto nos rodea.
¿Por qué permites que contaminen tus ríos, rompan tus montañas, nublen tu cielo, sequen tus océanos?
Llenan el espacio de radiación, contaminan tu comida y tu agua (por la que incluso tienes que pagar). Respiras plomo alojado en la pintura de las paredes de tu casa, y el excremento de las máquinas imperfectas se aloja en tus pulmones. Te alimentas de petróleo y monóxido de carbono.
Tu estómago está lleno de partículas que jamás conoció la naturaleza y que se alojan en tu cuerpo para siempre. En tu sangre se puede leer el veneno del que alimentan a las masas y en tu genoma muta una muerte cada vez más horrible.
Nos hacen creer que no existe otra forma mejor de hacer las cosas, cuando en realidad lo único que no existe es una forma lucrativa de hacerlas todas.
Sabemos de sobra y tenemos los medios para obtener energía de forma limpia a partir de fuentes renovables como el viento, la marea, el sol… Podemos cargar nuestros aparatos tecnológicos con esta energía. Nuestros coches podrían recargar su batería en los parques eólicos alojados cerca de las carreteras. Nuestras fachadas podrían estar cubiertas de células fotovoltáicas con las que abastecer a cientos de familias.
Podríamos tener nuestras granjas y campos colectivos donde todos colaboraran para beneficiarse de ello. Podríamos tener nuestro propio autogobierno donde al presidente se le llamara portavoz.
”El político no resuelve problemas, el técnico sí” - Jaques Fresco
Podríamos tener toda la tecnología que imaginemos a nuestra disposición, y al mismo tiempo proteger la naturaleza aceptando lo que hace millones de años olvidamos: que somos animales, y dependemos de este planeta. Pero los de arriba obtendrían muy poco dinero y control si todo esto sucediera. No valdrían para nada, y tendrían que relegarse a vivir como el resto.
No estamos hablando de contaminación cero, ni de la utopía de la cueva y el huerto, estamos hablando de un uso responsable de los recursos del entorno, de un enfoque nuevo al comportamiento humano. ¿Tánto te cuesta creer que el planeta es tuyo, y que como tal eres responsable de lo que pase en él? ¿Tánto miedo te da plantarle cara a los que lo destrozan en nuestro nombre?
EL MUNDO ES TUYO, PROTÉGELO.
¿Te ofrecen la vida eterna después de la muerte? ¡Que te ofrezcan antes una vida de verdad! La vida eterna no sólo no es posible, sino que la de tus hijos (si es que decides tenerlos y pagarlos) será más corta que la tuya, y la de cada generación será más corta y de menor calidad.
Invaden tu casa con órdenes publicitarias, te dicen qué comer, qué vestir, a dónde ir, cómo comportarte, en qué gastar el dinero que ellos mismos te dan a cambio de tu tiempo, tu salud y en definitiva tu insignificante vida.
¿De verdad que no tienes miedo de morir sin haber vivido?
¡Apaga la tele y sal a la calle!
Te venden tabaco para que enfermes, y tú lo compras con un seguro de salud.
Te venden vehículos que te propulsan a velocidades incontrolables para que te estrelles, y tú lo compras con un seguro de accidente.
Te venden el suelo que pisas, el mismo en el que naciste sin elegirlo, y la idea de que si quieres ser alguien en este planeta, debes tener todo lo que ellos te dicen.
Te educan desde pequeño para elegir tu futuro de entre un catálogo de un centenar de actividades, que mermarán el resto de tus aptitudes y te convertirán en un objeto productor de dinero, dinero que de una forma u otra, entregarás a ellos, para que a cambio te vendan la felicidad a un precio que jamás podrás pagar.
No necesitas a nadie que decida por ti. Sabes lo que necesitas.
TU VIDA ES TUYA, PROTÉGELA.
Corporaciones, cargos políticos, líderes religiosos, dictadores, bancos, empresas… ¿Acaso no estamos todos hechos de la misma carne ancestral y no venimos todos al mundo en las mismas condiciones? ¿Por qué agachas la cabeza y obedeces a los que aseguran ser tus superiores? ¿Cuál es su poder? ¿El dinero?
El trabajador es un esclavo, el jefe es un esclavo, la empresa es esclava, la nación entera obedece. Incluso cuando nadie ordena, nosotros seguimos obedeciendo, a las absurdas leyes que nos hemos autoimpuesto.
La sociedad se empieza a despertar, despertar de un sueño en el que ha caído sin darse cuenta, como dando cabezadas frente a la televisión.
Llamamos a la desobediencia, a la negación, a la lucha.
Toma como ejemplo a todos los que nos han precedido, todos los que se revelaron ante el orden impuesto por los demás. Ellos pudieron cambiarlo, y los otros tuvieron que aceptarlo.
Es lo que todos queremos.
Acordemos un nuevo orden, y hagámoslo realidad.
EL CAMBIO ES POSIBLE, LUCHA POR ÉL
Respira. Relájate. Sonríe.
Seguro que juntos podemos conseguirlo.
Una vez leas esto puedes hacer dos cosas: lo que tú quieras, o seguir siendo un esclavo.
Nosotros ya hemos empezado. Estamos creando grupos de acción formados por librepensadores, ecologistas, activistas, diseñadores, ingenieros, obreros, filósofos, médicos, estudiantes, ganaderos, técnicos… Formamos tribus urbanas y estamos en tu ciudad. Nuestros sellos mancharán las corporaciones, y esperaremos a que más personas despierten.
Nos basamos en la certeza de que una sola persona puede cambiar la historia, si realmente quiere hacerlo.
Cuando todos miremos en la misma dirección, podremos andar hacia donde queramos.
El mundo está cambiando, y vas a verlo.
http://www.trivu.es
admin at trivu.es
Comentario por Gregorio Peralta
08/10/2009 @ 13:36
Para el primer comentario.
Si no confias en los que utilizan la violencia para cambiar o ”mejorar” algo, deberias pues, empezar por desconfiar en el Estado.
Comentario por Libertarix_insurrectx
31/10/2009 @ 10:40
Es el Estado quien ejerce violencia para conseguir sus cosas. Y si llevan siglos explotándonos; ya está bien. Existe la violencia de la razón; no sé que hay de malo en que alguien ataque un banco con un coctel molotov, sin producir daños a físicos a personas. Ya que los bancos han hipotecado a una sociedad entera haciéndono sus esclavos. Un poema de Mauri un compañero anarquista fallecido hace poco mientras manipulaba un artefacto:
ARMATE Y SE VIOLENTO, HERMOSAMENTE VIOLENTO,
HASTA QUE TODO REVIENTE.
PORQUE RECUERDA QUE CUALQUIER ACCION VIOLENTA
CONTRA ESTOS PROMOTORES DE LA DESIGUALDAD,
ESTA PLENAMENTE JUSTIFICADA POR LOS SIGLOS
DE INFINITA VIOLENCIA A LA QUE NOS HAN SOMETIDO.
…ARMATE Y COMBATE EL TERRORISMO,
QUEMA ,CONSPIRA ,SABOTEA Y SE VIOLENTO,
HERMOSAMENTE VIOLENTO ,NATURALMENTE VIOLENTO
LIBREMENTE VIOLENTO