Asuntos & cuestiones

Siembra

Escucho a un periodista indignado porque algunos han tachado de xenófobas las declaraciones de Rajoy en las que dice que inmigrantes están cobrando el paro mientras españoles hacen la vendimia en Francia. Dice el periodista que ambas afirmaciones son irrefutables y que de ellas no pueden extraerse conclusiones al margen de lo que se afirma. ¡Ah! Si no podemos extraer conclusiones es que D. Mariano habla para tontos. Dice obviedades sin otro ánimo que la exposición fonética. Debemos entender que se ha convertido en un muñeco de Barrio Sésamo y pronto nos sorprenderá con declaraciones del tipo: "¡Cerca! ¡Lejos!" "¡Muy lejos! Y ¡a tomar por culo!" Que es el punto más distante al que el ser humano es capaz de enviar un objeto en la vida real (en la Real Academia Española: "acullá"). Mientras nos vamos acostumbrando a la nueva personalidad del señor Rajoy sólo nos queda matizar el contenido. Cuando D. Marino afirma que esto nos lleva muchos, muchos años atrás, no sabemos si se refiere a aquellos tiempos que un compañero suyo de partido define como de "extraordinaria placidez", cuando gobernaba Paco el Rana, porque entonces, hay que recordarle, eran dos millones los españoles que estaban fuera, y aquí no cobraban el paro ni los españoles, ni los inmigrantes. En cualquier caso, la función docente de los líderes, tan preocupados por la doctrina que pueda desprenderse de la "Educación para la ciudadanía", es importante. Y, aunque no haya sido su intención, meter en la misma frase españoles en la ruina y extranjeros que se lo llevan crudo, no es plantar la semilla de la xenofobia, es el paradigma del discurso xenófobo que tan buen resultado ha dado siempre a los políticos fascio-populistas, pero el pobre, no se entera. ¿O sí?