Balagán

Bar Ilan aún se lava la cara

Quince años después del asesinato de Yitzhak Rabin, el magnicida, Yigal Amir, sigue en prisión, aislado, y sin muchas posibilidades de que le autoricen contactar con los demás presos, al menos por ahora. Amir estudió en la Universidad Bar Ilan, muy cerca de Tel Aviv, un centro académico, el segundo del país por número de estudiantes, que adquirió entonces una notoriedad negativa. No en vano, algunas de las manifestaciones políticamente más provocativas de la época se celebraron en su campus, con la participación de estudiantes ultranacionalistas y religiosos, como era el caso del propio Amir. En aquel año de 1995 los estudiantes portaban pancartas muy agresivas, como una en la que se veían sendos retratos de Rabin y Arafat con la leyenda 'Memshelet damim' , es decir, literalmente, 'Un gobierno sangriento', en referencia al gobierno de Rabin, así como otras pancartas no menos ofensivas. Entonces se dijo que este tipo de manifestaciones, en las que los estudiantes de Bar Ilan participaron a menudo, crearon el angustioso clima que precedió al magnicidio.

Bar Ilan se define a sí misma como una universidad religiosa, judía ortodoxa, que pretende combinar el judaísmo con la vida moderna, pero a raíz del asesinato de Rabin, tomó algunas medidas profilácticas. Una de ellas fue la de interrumpir el permiso que tenían las asociaciones de estudiantes universitarios de manifestarse cuando lo desearan dentro del campus, o el permiso para convocar conferencias con personalidades políticas y realizar cualquier actividad política.

Quince años después, un grupo de estudiantes derechistas de Bar Ilan que se autodenomina Forum a favor de Eretz Israel, es decir, partidario del Gran Israel, está intentando que se le reconozca como asociación de estudiantes. La dirección, sin embargo, no está por la labor. La Universidad aduce que si reconoce a ciertas asociaciones de estudiantes podría perder donaciones, especialmente de judíos que residen en la diáspora. Los estudiantes argumentan que la dirección de la Universidad no está respetando los derechos de los estudiantes, y que el año pasado la dirección ya les prometió que anularía el artículo que prohíbe sus actividades. Sin embargo, al día de hoy la Universidad Bar Ilan mantiene la prohibición.