Bulocracia

La petición imposible para que el rey disuelva las Cortes y tome el mando

Continúa aumentando preocupantemente el número de noticias falsas sobre el COVID-19 y también la cifra de personas afectadas, las que se las creen ahora y siempre. Esto es así, lo hemos comentado muchas veces, incluso ya avisábamos de ello en la primera entrada de Bulocracia, a primeros de julio de 2017: la gente que se cree los bulos por norma, se los creerá siempre y da exactamente igual lo que les digas. Suelen recelar de informaciones oficiales y de los medios serios y son devotos de las alertas falsas de Internet que no firma nadie. Qué le vamos a hacer. Esa sí que es una batalla perdida y no la del coronavirus, que la acabaremos ganando seguro, aunque aún no sabemos ni cómo ni cuándo.

Es más, confieso que visito habitualmente a un ramillete de buleros 'de confianza' que 'me inspiran' en sus redes, porque en su casa siempre hay material. Ahora están desbocados, difunden chorradas falsas en masa y se ve que lo pasan en grande.

Aclarado, una vez más, que el que se cree y comparte bulos no tiene solución, abordemos una noticia falsa de esas que encantan a los que van de patriotas pero en realidad no son más que fascistas. Y es que recorren las redes varias versiones de una fake news que afirma que "el rey puede disolver las Cortes y nombrar nuevo Gobierno" ante la incompetencia del Ejecutivo de Pedro Sánchez y compañía, que "están todos enfermos". Hay incluso una web disfrazada de medio que pide que asuma el control del Gobierno el propio Felipe VI.

Se llama El Diario de Colón, "noticias de actualidad periodística en España", y le gusta hablar de cuestiones divinas y de Vox. Son sus dos temas favoritos, pero hace estúpidas "encuestas" y solicita firmas para llevar a cabo acciones como "que Pablo Iglesias done se chalet a los enfermos de Covid-19". Claro que también en esta web han visto a la Virgen durante la última aparición en público del Papa, sin ir más lejos.

Al margen de lo inconsciente que podría resultar cambiar de Gobierno ahora y enfrascarse en la búsqueda de otro, con los precedentes inmediatos que tenemos en forma de dos elecciones el mismo año y con la que está cayendo con el maldito virus; el rey no puede ni disolver las Cortes ni convocar otro Gobierno y, mucho menos, tomar él los mandos. De lograrlo, en la práctica estaría dando un golpe de Estado, puesto que nuestra Constitución no baraja nada de eso.

La primera vez que Felipe VI disolvió las Cortes fue en primavera de 2016 y debido a una situación excepcional, aunque ni de lejos como la de ahora. La Constitución otorga al presidente del Gobierno la potestad de disolver el Parlamento y convocar nuevas elecciones, pero por entonces Mariano Rajoy no podía hacerlo debido a que era presidente en funciones. Esto se repitió en 2019 por las mismas circunstancias.

Por ello, según recoge la Constitución, al ser inviable que un candidato obtenga los apoyos necesarios para ser investido, es el rey quien debe disolver las Cámaras y convocar nuevas elecciones, pero siempre con el refrendo del presidente del Congreso.

El rey no tiene entre sus competencias "convocar un Gobierno de urgencia" durante el estado de alarma. Bajo estas condiciones excepcionales es inviable y, sobre todo, los actos del rey siempre deberán ser aprobados y rubricados por el presidente del Gobierno o del Congreso. La disolución de las Cortes únicamente puede darse en supuestos muy específicos, al margen de la actual situación tan particular en la que estamos inmersos.

La Constitución Española cita en su artículo 116 que no podrán disolverse las Cámaras "mientras estén declarados algunos de los estados comprendidos en el presente artículo", los de alarma, excepción y sitio. Tampoco puede interrumpirse la actividad en ambos escenarios políticos "durante la vigencia de estos estados".

Partiendo de esta base, resulta ya obvio que Felipe VI tampoco tendría en sus manos nombrar un Gobierno -"de urgencia" o no-. Pero es que el artículo 64 de la Constitución cita, además, que los actos del jefe del Estado estarán sujetos al refrendo del Gobierno y sus "ministros competentes", y añade que "la disolución prevista en el artículo 99" será igualmente objeto de refrendo "por el presidente del Congreso".

El rey solo puede modificar sin refrendo la asignación a los miembros de la Casa Real que se fija en los Presupuestos del Estado, y eso bien es cierto que sí lo hizo en 2015 y además a la baja. Se redujo un 20% el sueldo. También este mismo mes le ha retirado la asignación a su padre, que todavía se llevaba cerca de 200.000 euros al año. Para disolver las Cortes, el jefe del Estado necesitaría siempre respaldo.

Como mencionábamos, El Diario de Colón, esa página patrañosa que cree en Dios y en Santiago Abascal, pide que Felipe VI directamente tome los mandos de España y solicita firmas para conseguirlo, como si fuera posible. Y eso que dicen que son "un medio de comunicación abierto, que apuesta por la riqueza y multiplicidad de contenido" y que gozan "de una exquisita pulcritud literaria y de una acrisolada elegancia en las formas y maneras".

Patrañas en masa, amigos. Todo repugnantes mentiras con un halo pseudorreligioso, fascista y rancio que no merece tanta publicidad como le hemos dado, salvo para advertir de que difunden falacias. "Nosotros marcamos la diferencia. Esta es nuestra fuerza". Eso seguro, marcáis la diferencia, pero no lo hagáis engañando, hombre.

Corinna, virus de Juan

Hemos visto también en las redes que media Familia Real ha contraído ya el virus, aunque ninguna información oficial lo corrobora: el propio Felipe VI y la reina Letizia, sus dos hijas y la reina emérita Sofía figuran en las redes como portadores del COVID-19. Han dejado al margen a Juan Carlos I o al menos yo aún no lo he encontrado en Internet como enfermo de coronavirus.

Lo que sí se ve mucho son peticiones para que done los 65 millones que le cayeron como 'donación' de Arabia Saudí. Pero es bastante improbable que dé un duro a nada este hombre, que lleva años fuera del tiesto. Otra cosa son las circunstancias de su hijo Felipe, al que le ha tocado recoger un lastre lamentable de su padre y no solo se enfrenta al sector republicano, sino a la propia herencia de su padre - la no material-, que tan pronto te asesina a un elefante o a un leopardo como se conocen sus amoríos o sus trapis monetarios.

Que se sepa, Juan Carlos I no tiene el coronavirus de Wuham. A él le afecta más el 'Corinna-virus de Juan', que investiga la Justicia suiza y que contempla comisiones de hasta 100 millones de euros al exmonarca y su pareja. Esa pareja, porque la lista es amplia. Muy lejos quedan los tiempos en que Juan Carlos I tranquilizó a los españoles tras el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 y la toma del Congreso. Desde entonces ha vivido de esas rentas, pero con sus acciones hace mucho tiempo que dilapidó ese crédito.