Bulocracia

El timo del sicario se asienta en España

Proviene de Latinoamérica, donde ha sido utilizado en masa durante todo 2021. En España también y además cobra fuerza. El timo del sicario juega con el miedo y la vergüenza de los que acaban siendo víctimas de esta práctica delictiva.

Consiste en que supuestos sicarios se valen de los números de teléfono que han registrado clientes que visitan web eróticas y de contactos sexuales. Los obtienen fraudulentamente y se dirigen a ellos sobre todo por WhatsApp, pero también por Telegram y luego por teléfono. Amenazan de muerte, piden una cantidad de dinero a cambio de evitar que muera la víctima y toda su familia y llegan a ilustrar sus amenazas con fotos y vídeos de cuerpos supuestamente mutilados por ellos mismos, como represalia hacia quienes se negaron a pagar su "multa".

Los delincuentes contratan números de teléfono con datos falsos y esperan a que alguien se dirija a ellos solicitando contactos sexuales. El timo comienza cuando el cliente se interesa por los servicios que se anuncian en esas webs y registra su número. Entonces recibe el primer mensaje que le comunica que debe pagar una "multa por hacerle perder el tiempo a sus chicas".

Eso así, de repente, por WhatsApp, ya debe de impresionar bastante, sobre todo si incluye fotos de cuerpos desmembrados. Pero recibir constantes llamadas de un supuesto proxeneta que te insulta y amenaza de muerte en directo a ti y a toda tu familia -que va a ser asesinada porque tú visitas webs eróticas-, puede ser definitivo para que los timadores logren su objetivo.

9.500 euros en apenas dos meses

De este engaño ya se registraron en enero diferentes denuncias en países como Bolivia y Colombia. Una supuesta banda de sicarios de diferentes países de Latinoamérica buscaba dinero a cambio de que sus víctimas conservaran la vida. En España, el pasado mes de septiembre la Policía Nacional detenía a cuatro personas que se dedicaban a extorsionar a usuarios de una web erótica valiéndose del timo del sicario.

Mandaban vídeos violentos que encontraban en Internet para atemorizarles y así los cuatro detenidos habían logrado unos beneficios de 9.500 euros en apenas dos meses. Se trata de "personas normales que han visto una oportunidad de negocio en una web de citas", aseguraba la Policía, nada de sicarios. "Insertaron un cebo en un anuncio de una web de contactos sexuales" y a partir de ahí comenzaron a extorsionar a los clientes.

La Policía Nacional apuntaba entonces a Colombia, "con total seguridad", como lugar de origen del timo. Le constaban en septiembre 24 denuncias en toda España utilizando este fraude, y cantidades en concepto de "multa" que iban de 300 a 5.000 euros. Pero la Policía sabe que hay muchos que no denuncian, casi siempre por miedo y/o vergüenza.

Antes, en mayo, los Mossos d'Esquadra ya alertaron de que habían apreciado un importante aumento de chantajes y extorsiones a usuarios de portales de prostitución y registrado docenas de denuncias de varios usuarios de webs de citas. Unos días antes, un vecino de Marbella que había entrado en una página de prostitución denunciaba que estaba siendo víctima de la misma extorsión. Por este caso fue detenido un ciudadano dominicano de 50 años.

Denuncia de un menor en Navarra

El timo del sicario también ha sido denunciado hace unos días por un menor de Navarra. Acudió con sus padres a la comisaría de la Policía Foral en Tafalla y relató que estaba recibiendo continuos mensajes en su móvil en los que le exigían 1.000 euros bajo amenazas de muerte -la cifra más habitual-, acompañadas de fotos de personas asesinadas e incluso descuartizadas.

La Policía Foral pudo comprobar que el número desde el que se realizaba el chantaje figuraba en numerosas webs de contactos sexuales: "Publican teléfonos en internet (muchas veces, anuncios de prostitución) y cuando alguien llama, comienzan a extorsionarle con mucha violencia pidiendo 1.000 euros o mandan a sus matones a por familia, amigos... No piques y presenta denuncia".

Las Fuerzas de Seguridad del Estado aseguran que una extorsión de este tipo "no se considera una amenaza real". Recomiendan no contestar, bloquear el número que llama, evitar el pánico, recopilar todas la información al respecto y denunciarlo.