Cartas de los lectores

3 de enero

Cifras y Demagogia
Después de comunicarnos la subida más brutal del IRPF de los últimos tiempos, aunque sea de forma temporal –ya sabemos lo que ocurre en este país con las provisionalidades– nuestro ministro nos ha enseñado un sencillo ejercicio para demostrarnos lo "poquito" que nos va a afectar a algunos y "el palo terrorífico" para los que más ganan. Pura demagogia, ya que los datos, por muy inexactos que sean, no están completos, les falta el pequeño detalle de indicar el número de contribuyentes afectados en cada caso para poder multiplicar y ver el valor absoluto en que cada escalón contribuye al aumento de recaudación, aunque mucho me temo que sigamos siendo los mismos de siempre. Tengo cada vez más claro hacia qué lado barre este Gobierno, e imagino que si antes clamaban contra las medidas del anterior Ejecutivo no era por considerar que estaban mal, sino cortas a su entender en defensa de ideales neoliberales.
Ursino Ugarte
Madrid

Creía yo que cundiría el ejemplo
Creía yo que, como el problema fundamental de España era la falta de confianza en el Gobierno anterior, en cuanto se conocieran los resultados electorales los españoles de cutis financiero más hermoso dejarían de especular para invertir sus fortunas en la economía productiva. También creía que la banca se lanzaría a prestar dinero a las familias y a los pequeños y medianos empresarios, acabando poco a poco con la escasez de crédito y que nuestra prima de riesgo iba a tratarse la bulimia. También pensaba que los defraudadores fiscales ofrecerían a Montoro transparentar las cuentas de sus negocios ocultos, y que la Iglesia católica haría un llamamiento a los feligreses mejor tratados por la voluntad de Dios, para que, ahora sí, pidieran al nuevo Ejecutivo que les suba los impuestos como muestra de solidaridad con los más pobres, siguiendo el espíritu que puebla las páginas del Evangelio. Eso pensé yo.
Enrique Chicote Serna
Madrid

La idoneidad de subir los impuestos
Resulta curioso ver cómo cambia el cuento cuando se está en el Gobierno. Quien preconizaba que no había que subir impuestos nos sale ahora con una notable subida del IRPF, de donde se recaudará casi el cuádruple por rendimientos de trabajo que por los de capital, de modo que está claro de qué bolsillo tienen que salir los ingresos de los cinco millones de parados, del de los que todavía conservan su empleo o pensión, por precarios que estos sean. Para este viaje no necesitábamos alforjas, lo triste es que sin engañarnos, ocultar la verdad no es mentir, nos han vendido, o mejor dicho, les hemos comprado una burra que ni esperábamos ni queríamos. La verdad es que esta crisis es dura, durísima, pero ya lo era hace un par de años cuando el partido que está ahora al frente del país no dudaba en boicotear cualquier medida del Gobierno pidiendo firmas por las calles para oponerse a la subida del IVA. Seguramente ahora lamentan su labor del pasado y la cantidad de palos en las ruedas que pusieron al anterior Gobierno. Pintan muy mal las cosas para los de siempre, tal y como apuntan estas primeras medidas; subida del 1% de las pensiones, congelación del salario de los funcionarios y del SMI, subidas del IBI... Todo indica que nos espera un camino largo y difícil, menos mal que compramos esa burra, lástima que fuera de escayola.

Eduardo Gonzalo Ugarte
Madrid

Medidas anticrisis y promesas incumplidas
El Gobierno de Rajoy acaba de anunciar sus primeras medidas para reducir el déficit. Rajoy vendió en campaña electoral un Gobierno que, sin subir impuestos, iba a exorcizar la crisis económica. Quizás ese medio millón de votantes que el 20-N ganó el PP pensó que este partido tenía alguna fórmula milagrosa contra la crisis que no quería revelar. Ahora ya saben esos nuevos votantes que la retención por IRPF en sus nóminas se verá incrementada, aunque sea de manera progresiva, de un modo sustancial. Y también verán incrementado su IBI si su vivienda supera el valor medio catastral. Quizás entre esos nuevos votantes del PP hubo funcionarios que se creyeron que Rajoy no les iba a rebajar más el sueldo, promesa también incumplida, pues congelarlo trabajando media hora más cada día equivale a reducirlo. Se agradece, eso sí, que paguen más IRPF quienes más ganen, aunque sepamos que muchas empresas evitarán ese mal trago a sus directivos sacando de sus nóminas algunos emolumentos. Hoy, a la secretaria general, Dolores de Cospedal, se le habrán atragantado aquellas dos definiciones que acuñó: la del PSOE como "partido de los recortes" y la del PP como "partido de los trabajadores".
Franci Xavier Muñoz Sánchez
Madrid

La banca gana, como siempre
Hace unos días, el BCE ofertó cerca de 500.000 millones de euros al 1% de interés a las entidades financieras para insuflar liquidez a las mismas y que otorguen créditos a empresas y privados que, hasta ahora, a pesar de las grandes cantidades de dinero público que han percibido en concepto de rescates, se han negado a otorgar por no parecerles demasiado rentables. La pregunta resulta evidente: ¿por qué el BCE, banco público, no ofrece esa ingente cantidad de dinero directamente a los estados miembros para revitalizar la maltrecha economía, crear empleo y de paso reducir el déficit? ¿A qué intereses ampara el BCE? Desde luego, no al de los ciudadanos.
Javier Gutiérrez Herrador
Laredo (Cantabria)