Opinion · Ciudadano autosuficiente

De la limusina al patinete, todo compartido

Un paseo por las calles de cualquier ciudad más o menos grande nos hará tropezar con vehículos que no estaban ahí hace unos pocos años… o meses. Hay serias limusinas pintadas de color negro metalizado, bicicletas eléctricas, bicis de pedalear de colores vivos, scooters eléctricos, coches a pilas y hasta patinetes. Todos estos vehículos tienen una característica en común: están a disposición de cualquier ciudadano, a través de aplicaciones que cualquiera puede cargar en su móvil en un minuto. Es como si la ciudad segregara sus propios vehículos, que no pertenecen a nadie (aparte de la empresa promotora) y pueden ser usados por todos. Las fotos fueron sacadas en un paseo de una media hora por Madrid hace unos días.

Cabify y otras (Uber, etc.) en realidad son variante del taxi, pero no deja de ser transporte público y compartido.

Zity es el tercer servicio de coche compartido que llegó a Madrid, tras Car2Go y Emov.

Mobike. Madrid es el primer ensayo en España de esta compañía china (OFO anunció hace unos días que dejaría de operar en Madrid sus bicicletas amarillas). Car2Go, el más veterano de los servicios de coche compartido eléctrico.

Ioscoot muestra su código QR, interfase habitual de comunicación de los vehículos compartidos.

Muving, competidor directo de eCooltra.

Wible, todavía en pruebas

Bici Mad, la apuesta del Ayuntamiento de Madrid

Coup, el quinto operador de moto compartida en la ciudad