Ciudadano autosuficiente

Si vas a usar el coche, practica la conducción eficiente

Todos los indicadores recientes apuntan a un uso creciente del coche. Esto no es bueno para la atmósfera, pero hay maneras de reducir los daños. Puedes comprar un coche que gaste poco y por lo tanto contamine menos. Pero un coche eficiente con un conductor que no lo es, es como comprar productos sin envasar y pedirle una bolsa de plástico al cajero del súper, vamos, una incongruencia. Si todavía no estás muy familiarizado con las técnicas de conducción eficiente, ¡no te preocupes!, aquí te dejamos algunos consejos para ahorrar combustible, dinero y emisiones innecesarias a la atmósfera.

Marchas largas: si tienes un cambio manual, intenta engranar la marcha más larga posible (sin llegar a calar el coche), aproximadamente, a partir de 2.000 rpm se puede subir de marcha en un gasolina y en un diésel a partir de 1.500 rpm.

Mantén la velocidad: ir a trompicones es lo peor que puedes hacer para ahorrar combustible. Para ello, mantén una velocidad que consideres que pueda mantenerse constante según las condiciones del tráfico. También evita "piques" con otros conductores y activa la velocidad de crucero en autopista o autovía.

Anticipación: anticiparte a lo que está por delante no solo puede permitirte ahorrar combustible, también te da seguridad. Por ello, si ves que hay mucho tráfico, deja distancia con el vehículo de delante para evitar estar frenando y acelerando constantemente. Lo mismo a la hora de adelantar, intenta hacerlo con tiempo para no tener que frenar bruscamente si viene otro vehículo más rápido por la izquierda.

Aprovecha la pendiente: en las pendientes ascendentes no esperes a perder velocidad para acelerar. Hazlo suavemente antes de empezar la subida para aprovechar la parte llana y la inercia del vehículo, permitiendo hacer el ascenso en una marcha más larga. En pendientes descendentes, mete una marcha larga y levanta el pie del acelerador (salvo que sea muy pronunciada y larga, en cuyo caso es más seguro reducir alguna marcha para no embalarte), esto permitirá que sea la propia inercia del coche la que haga todo el trabajo. Pero ojo, no metas punto muerto, esto es bastante peligroso y ahorra menos combustible (porque el motor sigue teniendo que mantenerse al ralentí).

Modera la velocidad: circular a velocidad moderada no solo aumentará nuestra seguridad y la del resto de usuarios de la carretera, también consumiremos menos combustible al tener que exigirle menos potencia al motor.

Comprueba la presión de las ruedas: mantén las ruedas en la presión indicada por el fabricante. Llevar una menor presión que la recomendada repercutirá en un aumento del consumo de combustible. Tampoco te pases y la hinches hasta que parezca un balón de playa, ya que el coche perderá adherencia con mayor facilidad y el neumático sufrirá un desgaste desigual.

Apaga el motor si no lo estás usando: si estás esperando para recoger a alguien o estás en ese eterno semáforo, mejor apaga el motor. Aunque el coche consume muy poco al ralentí, siempre va a ser algo más que cero.

Lucas Peces Coloma

Photo by Teo Zac on Unsplash

 

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