Ciudadano autosuficiente

Los viejos utilitarios nunca mueren

 

¿Cómo suena un coche eléctrico genérico? Según la web de Fiat, más o menos como una escena de una película de ciencia-ficción de serie B. ¿Cómo suena un coche eléctrico cuando utilizamos "el espíritu creativo italiano"? Pues como el primer acorde de Amarcord, de Nino Rota. En este plan, Fiat ha regresado a 1957 y está ofertando una versión eléctrica del Fiat 500, unos centímetros más grande que el modelo original y bastante más pesado, pero que se supone que recupera la idea del utilitario, "coche de reducidas dimensiones y bajo coste" según el Diccionario de la Academia.

Este coche tiene una batería capaz de almacenar 42 kWh, que debe alimentar un motor de 87 kW de potencia. Según el fabricante, el consumo medio es de unos 13 kWh cada 100 km, lo que concuerda con una autonomía de algo más de 300 km, más de 400 km en ciudad. El precio sigue siendo muy alto, casi 25.000 €, aunque se podría reducir a alrededor de 20.000, no muy lejos del precio medio de un coche en España, si utilizamos las ayudas del Plan Moves para 2021.

El Plan Moves (impulso a la movilidad eléctrica y sostenible) 2021 está dotado con 400 millones de euros, cuatro veces más que el del año pasado. Con ese dinero se podría impulsar la electrificación de unos 100.000 vehículos, que es un porcentaje importante del total anual de ventas de coches en nuestro país. Hay que tener en cuenta que, tras varios años en que el Moves y sus antecesores eran los parientes pobres de los sustanciosos planes Renove, esto parece que va a cambiar drásticamente. Una razón de peso es que el Moves 2021 está incluido en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, encargado de gastar con conocimiento los fondos europeos destinados a la recuperación de la pandemia. En concreto en la línea de acción "Plan de choque de movilidad sostenible, segura y conectada en entornos urbanos y metropolitanos".

Parece que ha llegado la hora del utilitario eléctrico pero, ¿qué están haciendo los fabricantes? Con bastante timidez, casi todos están lanzando utilitarios urbanos con un precio (sin contar ninguna ayuda del gobierno) en torno a los 20.000 €. Es el caso del Seat Mii Electric, Skoda CitiGo eiV o el Volkswagen e-Up. Ninguno de ellos es para tirar cohetes, son coches con una autonomía bastante floja, del orden de los 200 km. El Dacia Spring, un coche de esta gama de próxima aparición, será más barato, al parecer unos 15.000 €, que se quedarían en 10.000 tras pasar por el Plan Moves, algo ya más asequible.

Para liar más la cosa, el 1 de enero de 2021 entró en vigor la nueva normativa fiscal y legal de la UE que aprieta las tuercas a los fabricantes, estableciendo multas para aquellos que no puedan asegurar determinados índices medios de emisión de CO2 de los coches que fabrican. Así que en diciembre de 2020 se produjo una oleada de "automatriculaciones" en los concesionarios. Los fabricantes se compraron a sí mismos un montón de coches eléctricos con la intención de bajar el índice global de emisión de CO2 de su marca.

Lo que quieren de verdad los fabricantes es vender SUVs, coches grandes y caros que lógicamente emiten CO2 a espuertas y cantidades considerables de contaminantes, como los óxidos de nitrógeno. Para superar este inconveniente, la industria automovilística está utilizando de la manera más creativa posible las mecánicas híbridas, que combinan motores eléctricos y de combustión. En el extremo inferior está la llamada hibridación suave, que es poco más que un motorcillo eléctrico auxiliar que se recarga con el motor térmico y echa una mano de vez en cuando. En el extremo superior están los PHEV, híbridos enchufables. Aquí funciona ya una batería de dimensiones respetables, que podría llevar el coche en modo eléctrico hasta 50 o más kilómetros. Este es el clavo ardiendo al que se agarran los fabricantes de coches.

Los PHEV, en teoría, pueden recargarse todas las noches en un enchufe y funcionar casi todo el tiempo en modo eléctrico, dando consumos tan bajos como 1 o 2 litros de combustible por 100 km. La realidad es bastante distinta, al final terminan siendo usados la mayor parte del tiempo en modo térmico. Los PHEV parecen un parche de circunstancias en la transición hacia el coche eléctrico, aunque pueden facilitar las cosas en último término, agrandando la batería y el motor eléctrico y eliminando el motor térmico y el depósito de combustible.

Los fabricantes de coches no tienen más remedio que trabajar en serio el antiguo y probado concepto del utilitario eléctrico, de "reducidas dimensiones y bajo coste", que será un gran alivio para las ciudades contaminadas y escasas de espacio y también para las economías familiares. Además de iniciativas de alta ingeniería, como el Fiat 500 eléctrico, o el futuro Renault 4L eléctrico (llamado R4 por la compañía) hace algunos años que empresas especializadas ofrecen versiones eléctricas de utilitarios tan famosos como el Citröen 2CV o el Mehari. En nuestro país, se ha propuesto muy en serio investigar la versión eléctrica del Seat 600. Si se pone en marcha, se admiten apuestas sobre cuál será su sonido, después de usar el espíritu creativo español.

Jesús Alonso Millán

Imagen: captura de imagen del canal de YouTube de la Revista VEC