Crónicas insumisas

Simbiosis entre empresas de defensa y Estado

Tica Font, Centre Delàs d’Estudis per la Pau

Este martes día 10 de marzo el Mando de Operaciones Especiales (MOE) del Ejército de tierra se reúne con un nutrido grupo de empresas y alguna universidad para abordar las necesidades que tiene el ejército de nuevos equipos y capacidades y que las empresas, aprovechando sus conocimientos tecnológicos, le ayuden a producir lo que necesitan.

Este tipo de reuniones o jornadas de trabajo entre diversos departamentos militares y empresas de seguridad y defensa son usuales, pueden organizarse entre 8 o 10 al año, sin contar con los encuentros informales en otros eventos como ferias, seminarios específicos, etc. En el seminario del 10 de marzo participaran, entre otras empresas, E&Q Engineering, Awepharma, Indra, Star Robotic, Thales, GMV, RFE, Menpro, NVLS, Tecnobit, Grupo Iturri, Aitex, Uvision o Everis.

Este es un punto clave, las relaciones entre corporaciones de seguridad y defensa y ministerios como el de defensa suelen ser estrechas, los foros en los que de debate y se elaboran las doctrinas de seguridad se encuentran los altos funcionarios del estado, directivos de empresas y algunas universidades. Una vez establecidos los riesgos a la seguridad, en estos foros se abordan las necesidades de disponer de nuevos instrumentos y nuevas armas para combatir estos riesgos y es aquí donde las empresas ofrecen sus servicios al ministerio de defensa.

A modo de ejemplo la Estrategia de Seguridad Europea contempla como riesgo o amenaza a la seguridad el Cambio Climático. Se prevé que el cambio climático afectará la producción de alimentos; en ciertas zonas bajará la producción, al mismo tiempo que se producirán episodios de sequias prolongadas o inundaciones. Como consecuencia de ello, se producirán movimientos migratorios, dentro de un mismo país o hacia países vecinos o hacia Europa. Ante este escenario las empresas de seguridad y defensa trabajan junto con los gobiernos para diseñar y elaborar instrumentos e ingenios que utilizará el estado en su política de control de fronteras, las cabinas biométricas de los aeropuertos, cámaras, escáneres o radares para escenarios marítimos o tratamiento de millones de datos.

En estos foros o encuentros de reflexión sobre seguridad y defensa entre empresas y Estado, se abordan los retos de futuro y las propuestas que las corporaciones pueden ofrecer al Estado para hacer frente. A tenor del número de encuentros y reuniones que se mantienen sí que se puede afirmar que la política de defensa y seguridad es más debatida y es más participada entre el ministerio de defensa y las empresas que en el parlamento y con los partidos políticos. Esta simbiosis Empresa-Estado no es una anomalía española, es una relación generalizada en todo el mundo occidental, la administración pública establece unas relaciones de dependencia mutua entre las corporaciones de seguridad y defensa y el estado. Las corporaciones de defensa y seguridad participan en los debates donde se establecen las amenazas a la seguridad y participan en los debates donde se establecen los nuevos ingenios o armas necesarias con las que el Estado debe dotarse.

Conviene recordar que la lealtad de las corporaciones privadas es para con sus accionistas y que deben satisfacer los intereses económicos corporativos; mientras que el Estado debe ser leal para con los ciudadanos con el objetivo de satisfacer el bien común y dentro del marco del respeto de los derechos humanos. Si no rompemos esta simbiosis entre empresas y estado, la espiral doctrina-necesidades-desarrollo tecnológico-presupuesto siempre irá al alza, es una espiral imparable, en el sentido que las corporaciones toman un rol de Estado sin perder de vista el principio de generar beneficios económicos para sus accionistas.