Alternativas para Madrid

Carme Miralles-Guasch

Profesora de Geografía Urbana

El propósito de las reflexiones progresistas sobre el mundo local es reivindicar modelos de ciudades diferentes, que miren el bienestar de sus ciudadanos. Esta frase resume el objetivo de dos textos que ha publicado la Fundación Alternativas, una institución que, desde 1997, es un lugar de reflexión y propuesta política, social, económica y cultural desde la izquierda.
Estos textos proponen ideas y elaboran propuestas en temas municipales de toda índole, centrándolos en la ciudad de Madrid. El reto que plantean es doble. Una recopila ideas y propuestas que se han hecho durante los últimos siete años sobre temas municipales en distintas publicaciones de la Fundación para ejemplificarlas como alternativas de progreso para cambiar el Ayuntamiento de Madrid y sus políticas públicas. Unas alternativas que van desde el desarrollo de las prácticas de presupuestos por distrito, la transparencia en la deuda municipal, la implantación de autobuses de barrio, revalorizar los equipamientos cotidianos, diseñar zonas donde existan incentivos para las pymes, o que las nuevas redes sociales aproximen más a los cargos públicos a la población.
En la otra publicación se han seleccionado 57 experiencias de 46 ciudades de todo el mundo con el objetivo de acercar las mejores iniciativas municipales y hacerlas trasladables a la realidad madrileña. Desde experiencias en innovación (Helsinki, Tallin, San Sebastián), en ciudades como agentes creadores de empleo (Róterdam, París, San Sebastián) o ciudades con microofertas culturales (Montreal, Medellín, Terrassa).
La iniciativa me parece ejemplar, pues se trabaja con el objetivo de buscar opciones alternativas para Madrid desde una reflexión más teórica y también desde las prácticas que ofrecen otras ciudades. Además aparecen al principio de un ciclo electoral aportando una perspectiva que permite que se pueda seguir trabajando con las propuestas que plantean. También es fundamental el compromiso con la ciudad de Madrid, la ciudad capital que parece huérfana de impulso político, donde a menudo se han confundido las obras públicas con las políticas públicas. Además es un buen ejemplo de transferencia científica, de propuestas planteadas desde la investigación que quieren ser aplicables a una realidad concreta, Madrid.