Deporte Digital

Del chorreo al correo

correo.jpg

Después de sus patinazos verbales, Vicente Boluda ha enderezado su efímero paso por la presidencia del Real Madrid gracias a la impecable Asamblea de este 29 de marzo.

Ya no había ni Nanines, ni Bárcenas, ni infiltrados. Esta mañana los socios compromisarios, y sólo los socios, han acudido a una Asamblea en la que se jugaban la recuperación de la dignidad perdida el 7 de diciembre. Y lo han conseguido.

El primero en poner de su parte ha sido el propio Boluda, que ha matado tres pájaros de un tiro. Ha sido, por fin, legalizado en el cargo que ‘okupaba’ desde la marcha de Calderón, ha logrado modificar el lamentable sistema del voto por correo y con cierto quórum ha cerrado dos fechas para las elecciones –el 7 o el 14 de junio-.

Florentino ya tiene el camino allanado para preparar toda su maquinaria propagandística, aunque esta vez tendrá que descartar la opción de recaudar votos con merendola incluida en el parque de atracciones. Pocos dudan del regreso del ‘ser superior’ y de su victoria electoral.

Por sanidad democrática, yo espero que ningún socio que quiera presentarse se eche para atrás cuando ‘Flo’ dé el paso al frente. Eso sí, hacen falta candidatos que ofrezcan proyectos sólidos y renovadores. Nada de personajes revanchistas que quieran liarla.

Pero vuelvo a lo que iba, que me despisto. Pues eso, que el Real Madrid como institución ha vuelto a hacer las cosas medianamente bien. Es preferible que se gaste la pasta en contratar a empresas que le organicen asambleas y elecciones que a caer en manos de listillos engominados que lleven al club a pasearse de juzgado en juzgado.

Después de la página que se ha pasado hoy, ahora empieza lo bueno. La carrera electoral. De aquí a junio los medios nos volveremos locos anunciando posibles contactos que posibles candidatos han hecho con posibles futuros fichajes y los candidatos prometerán el oro y el moro a jugadores, técnicos y representantes a cambio de un "sí, quiero". Pero con todo esto, lo importante es que los socios madridistas elegirán al presidente que les dé la gana, bien yendo a la oficina de Correos o al Bernabéu. En definitiva, elegirán lo que crean que es mejor para el Real Madrid.