Opinión · EconoNuestra

Eurovegas: un megaproyecto sin sentido

José María Mella
Miembro del Colectivo econoNuestra

Se habla cada vez con mayor frecuencia de que para salir de la crisis hay que promover la inversión creadora de puestos de trabajo. De ahí que el megaproyecto EuroVegas responda aparentemente a tal propósito. Pero sólo aparentemente, porque un mayor análisis permite concluir que en realidad no es así.

En efecto, la evaluación de Eurovegas debe hacerse -creo yo- desde cuatro puntos de vista: la sostenibilidad ambiental, la ordenación territorial, la cohesión social y el crecimiento económico.

Desde el punto de vista de la sostenibilidad ambiental, Eurovegas será un macro-complejo que se localizará previsiblemente en Alcorcón. El empresario promotor, Adelson, pide que se acorten o eliminen los plazos y requisitos urbanísticos para construir el complejo, aportando incluso los criterios de edificabilidad que deben aprobarse (y que multiplican por tres los vigentes). La Comunidad de Madrid ha creado la figura llamada “Centro Integrado de Desarrollo” para eximir al proyecto de las figuras de protección ambiental.

Desde el punto de vista territorial, es obvio que, teniendo en cuenta que el macrocentro comercial y terciario ocuparía unos seis millones de metros, la reconfiguración del espacio sería mayúscula. De hecho, Eurovegas es un modelo de ciudad zonificada propia de Estados Unidos, que pretende instalarse en un tejido urbano ya muy saturado que requiere proyectos de escala media, “más acupuntura que cirugía”, como dicen los urbanistas.

Desde el punto de vista de la cohesión social, el promotor plantea que se cambie la Ley de Extranjería para “reducir el periodo de tiempo necesario para el traslado de trabajadores a España”, considera “elevado el coste de las cuotas a la Seguridad Social” y requiere que sus trabajadores puedan mantener la Seguridad Social de su país de origen. Pide también el acceso a los casinos de menores y ludópatas, en cuyo interior, además, se podría fumar. Aparte de que no parece sensato sustituir pretendidamente salud por empleo, sería un alto coste que no es seguro que se viera compensado por algún beneficio en la ocupación, pues el efecto llamada de tal inversión provocaría una gran llegada de personas de otros países.

Desde el punto de vista del crecimiento económico, es lógico que hay que tenerlo en cuenta al ser un grave problema por la recesión en curso. Sin embargo, conviene plantearse una serie de cuestiones de interés.

Primera, ¿Qué pide el proyecto en materia económica? Que se cambie la legislación estatal de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo para eliminar el requisito de identificación del jugador cuando transfiere al casino grandes fondos para poder apostar (y para proteger el anonimato yel blanqueo), que se modifique la normativa impositiva para que los premios ganados en los casinos españoles sólo estén sujetos a tributación en el país de residencia del jugador y que se conceda una bonificación del 95% en varios e importantes tributos. En fin, Eurovegas pide la creación un paraíso fiscal en el municipio de Alcorcón.

Segunda, Eurovegas ¿Qué aporta? Se nos dice que el proyecto multimillonario generaría miles de empleos, pero las cifras no cuadran. En Estados Unidos la tasa media de paro actual es de 7,6 por ciento; mientras que en ciudades del juego como Las Vegas es de 10,0 en marzo de 2013. En materia de inversión, debe tenerse en cuenta que el problema principal del proyecto Eurovegas es la financiación. Sólo está dispuesto a invertir un tercio de los 6.000 millones de dólares necesarios para la primera fase del proyecto. ¿Quién arriesgará los fondos restantes? ¿No será otro agujero financiero más al que tendrán que rescatar los ciudadanos?

Tercera, ¿Quién es el inversor? Seldom Adelson, el promotor del proyecto, está “siendo investigado por la Fiscalía estadounidense por la Ley de prácticas corruptas en el extranjero”, es uno de los señores del juego del enclave de Macao y se halla bajo sospecha de íntima ligazón con las mafias chinas.

Cuarta, ¿Qué hemos aprendido de la experiencia de los megaproyectos? La realidad es que estas iniciativas majestuosas (Parque Warner, Isla Mágica, Terra Mítica, el proyecto Gran Scala) acabaron en un fiasco monumental. ¿Es sensato seguir por esta pendiente de desatino inversor?

Quinta, ¿Cómo afectaría EUROVEGAS a nuestra imagen-país? El centro de atracción de este tipo de proyectos es el juego, el modelo de “ludo-desarrollo”, “volver a incidir en el ladrillo” y “en el turismo de baja calidad”. Es evidente que la marca España quedaría muy deteriorada.

Ni Madrid ni España deben dejarse caer del lado del turismo masivo y frívolo. Las ciudades/países del juego, no lo son del trabajo productivo; son ciudades expulsoras de mano de obra cualificada y tractoras de mano de obra de baja cualificación. Madrid debe asentarse en el camino de la excelencia y la calidad, de lo contrario entraría en una red mundial de ciudades casino y el blanqueo de dinero.

La cuestión, entonces, es: ¿quiere Madrid ser conocida como el centro del juego en España, Europa y el mundo? Pocos responderían afirmativamente a esta cuestión.