PRESIDENTES BANANEROS (o del extinto Estado social europeo y el malvado Chávez)

Justo cuando Zapatero está a punto de privatizar el 50% del sector financiero español,-cuando la mínima honestidad democrática invitaría a crear una banca pública que solvente el estrangulamiento del crédito-, el malvado Hugo Chávez le dice a un representante de un banco que recuperó en un par de años la inversión inicial en el país –vamos, que tuvo beneficios de usura aprovechando el histórico quehacer de las multinacionales en América Latina-, que o le cumple a los clientes del banco, sometidos a un retraso inmorale e ilegal en un préstamo, o nacionaliza el banco. Vamos, un Presidente defendiendo a un ciudadano y no a un banquero.

Desde enero de 2008, se han superado las 500.000 familias desahuciadas en España. En noviembre se puso en marcha el desahucio exprés, una reforma legal que permite echar al inquilino con problemas de pago en dos meses.  Fue el regalo de Zapatero por Navidad. Añadamos que las estafas inmobiliarias en España, a día de hoy, las están pagando los estafados. Entre el derecho a la vivienda digna, artículo 47 de la Constitución Española (Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada), y la puesta del Estado al servicio del desmesurado beneficio de los bancos (¿o nos hemos olvidado que han vuelto a tener beneficios el último semestre?), en España nuestros representantes han optado por los bancos. En Venezuela, no.

Qué enseñanza sería ver a ZP llamando al presidente de un banco –esos con los que se sienta a desayunar y, entre croissant y croissant pacta apretar más a trabajadores, pensionistas e hipotecados- para decirle: “o le solventas los problemas a la gente o voy a tomar cartas en el asunto. ¿Que no tienes tiempo para esos tirados? Pues vete poniendo precio al banco porque voy a nacionalizarlo?

Expropiación, como ha dicho Chávez, por interés nacional. Pero es que, en España, el interés nacional no existe.  ¿De verdad es tan complicado recuperar una banca pública? Aunque fuera verdad que los bancos tienen problemas. ¿O lo “natural” es lo que ha hecho Obama, nombrar Jefe de su Gabinete a un halcón de la banca JP Morgan, esos que se quedaron un tercio del dinero que entregó el Estado para sanear la banca? ¿Y de verdad quieren que nos traguemos que la llamada de Chávez a un banquero es un acto propio de un excéntrico?  Será por lo de “céntrico”. Ya lo decía Brecht: “Qué es robar un banco en comparación con fundarlo”

Un día después de la llamada de Chávez, el presidente del Banco Provincial de Venezuela, Pedro Rodríguez Serrano, filial del BBVA, afirmó a los medios: ya está solucionado el problema. O sea, que la llamada del loco Chávez sirvió para que el banco no hundiera a 71 familias. Lo contrario de lo que se suele hacer en España. Mientras, aquí nos desayunamos con que un gran acuerdo firmado por muy responsables sindicatos, hace más difícil tener una pensión digna. Entretanto, la gente sigue enredada en si le van a dejar seguir divirtiéndose con juguetitos varios que, sobre todo, sirven para que cada uno pueda seguir incapaz de conectarse con el conjunto (Y el grueso de la discusión sobre la Ley Sinde se centra en si vas a poder o no bajarte películas gratis, no en si van a impedir que la protesta social utilice las redes sociales, como vemos en Túnez o Egipto). En otros lugares, por el contrario, parece que se siguen haciendo las preguntas correctas de la política. Estaría dispuesto a ceder un poco de las formas a cambio de un poco de política emancipatoria. Harto de que la derecha pueda ser políticamente incorrecta y la izquierda mantenga el tipo mientras desmantela derecho tras derecho. Una pregunta humilde para el gobierno y los sindicatos ¿qué vais a dejar para cuando llegue el PP?

Malditos presidentes bananeros…