Luna Miguel

Fuego

 

FUEGO

Me sale fuego del culo. Sólo al Bohemio y a mí se nos ocurre hacer nudismo a las cuatro de la tarde en una playa alejada de la mano de Dieu. No conducimos y hasta las ocho no pasa otro autobús nos acerque al Aftersun. Los más blancos de la tierra. Blanca como la luna, me dice Él. Blancos como el desierto. Me cago en mi raza. Somos ariamente débiles. No soportamos apenas una hora de luz. Al Bohemio le da igual, saca su botellita de absenta y a disfrutar. Parece que mi libro se vaya derretir en las manos. Por fin las ocho. Subimos a un bus lleno de inmigrantes de piel tostada. Me avergüenzo de mi cuerpo, parezco un puto cangrejo. Al sentarme noto cómo el culo raspa. Arde. No vuelvo a dejar que me arrastres a la playa, dice el Bohemio. No vuelvo a hacer el gilipollas de esta manera.