En la maleta de Zapatero

Por alusiones, Presidente

Durante la rueda de prensa del presidente del Gobierno en Pekín, a donde nos llevó en un viaje de 30 horas de vuelo y 30 horas de estancia en la capital china, se produjo un momento de tensión cuando Zapatero reprochó veladamente a los periodistas que publicaran que el objetivo de su asistencia a la séptima Cumbre Asia-Europa era la búsqueda de apoyos entre los mandatarios asiáticos para ir a la cita de Washington y tachó de "pintorescas" estas informaciones.

Por alusiones, he de decir, y es del común conocido, que no es la pimera vez que se crean falsas expectativas entre la prensa con algún movimiento del jefe del Ejecutivo. Sin embargo, aunque es verdad que los periodistas podemos acertar o errar en nuestra lectura o interpretación de los hechos, lo cierto es que cuando todos, absolutamente todos los medios, caminamos en la misma dirección, el presidente debería contar hasta diez antes de echarnos en cara que escribamos y digamos cosas "estrafalarias o chocantes" (vid. "pintoresco" en diccionario de la RAE)

Zapatero anunció que iría a la ASEM 2008 el martes 21, sólo dos días antes del viaje y cuatro después de que la vicepresidenta confirmara tras el Consejo de Ministros del 17 que iba ella.

Ese martes, Sarkozy anunciaba que a la cita anticrisis del 15-N iría el G-8, y aunque finalmente, la Casa Blanca cerró el formato G-20 al día siguiente -ambos excluyen a España-, el presidente español ya había decidido que se iba a Pekín.

Los periodistas planteamos, entre muchas más, dos preguntas relacionadas con este repentino cambio de planes:

¿Por qué se decide ir ahora?: "Porque la salida de los presupuestos de 2009 queda atada con el apoyo de PNV y BNG y las medidas excepcionales contra la crisis financiera, aprobadas por mayoría en el Congreso"

¿Va el presidente a buscar apoyos a China?: "El presidente va a una cumbre que es muy importante, porque incluye, además de a Europa, a los países asiáticos y economías fundamentales para el presente y el futuro del rediseño financiero, como las de la propia China, Japón o India. Pero, por supuesto, no dejaremos de trabajar en busca de apoyos para que España esté en Washington el mes que viene".

Esta respuesta se dio en una sala de La Moncloa durante un desayuno informativo. Y me extraña que Zapatero no lo sepa.

EL TOLE-TOLE: El presidente tuvo su primera reunión con el primer ministro de Japón, Taro Aso, en Pekín. Ya se conocían, pues Aso fue ministro de Asuntos Exteriores y había venido a España. Zapatero, que confirmó que su relación es muy cordial, lo demostró confesando al nipón que su primer pensamiento todas las mañanas -con permiso de Sonsoles- se lo dedicaba a él, pues al consultar la bolsa para ver cómo iban de batacazos, el índice Nikkei le llegaba el primero y calentito.