Fuego amigo

Ofertas electorales de amplio espectro

 

Uno de los principios básicos en la estrategia electoral es que las ofertas, como los buenos antibióticos, deben ser de amplio espectro. Una oferta destinada a seducir tan solo a los pilotos de Iberia, por poner un ejemplo incómodo, dejando a un lado a los usuarios de los aeropuertos, sería un mal negocio, electoralmente hablando. Los que esperamos a que nos arreglen desde hace años ese socavón que se ha instalado delante de nuestro portal, y que ya forma parte del mobiliario urbano, somos como los que padecen las llamadas enfermedades raras, para quienes no hay dinero que pueda remediar un problema tan específico y singular.

 

El despiste entre los votantes del PSOE viene dado precisamente por la ruptura de esa estrategia: últimamente resulta más fácil encontrar a Zapatero haciéndose una foto con Botín y demás banqueros y grandes empresarios que con los dirigentes sindicales. Por no se sabe qué encantamiento, resulta que los principios socialistas y obreros españoles se defienden mejor en el siglo XXI seduciendo a los mercaderes, los nuevos gobiernos en la sombra que deciden cuándo debemos jubilarnos o cuánto ha de costar un despido.

 

En este juego de farsas, en que nadie es quien parece ser, el Partido Popular, del que se nutren, por razones genéticas, los altos cargos de las grandes empresas, reniega de la foto de Zapatero con las élites económicas y lanza el anzuelo a las PYMES, las que emplean a más de dos tercios de los españoles. Un antibiótico, ese sí, de amplio espectro, han pensado los estrategas de Génova 13.

 

Ahora, en campaña, el PP no quiere nada con los banqueros y empresarios del papel cuché, traidorzuelos que al menor descuido se citan a comer langosta a la thermidor con el presidente del gobierno. Y los obreros siguen descartados, por ese empeño suicida en cobrar un salario digno todos los meses, poniendo así zancadillas al progreso de nuestro país, que ellos consideran de su propiedad. Así que ahora su diana son los autónomos, el futuro de España (¡PAÑA!). Y en cada discurso Mariano Rajoy derrama cien veces la palabra "emprendedores", como una letanía, aunque en la comunidad de Madrid su partido acabe de suprimir por decreto el IMADE, el Instituto Madrileño del Desarrollo, que no era otro que el de los emprendedores.

 

Pero en ese partido juegan siempre con la ventaja de nuestra mala memoria. Ellos jamás desmantelaron un instituto para el desarrollo de los emprendedores; como ellos jamás pusieron a Irlanda, ahora casi en estado de quiebra, de ejemplo de país que había elegido la senda económica correcta; como jamás propugnaron para España un gobierno modélico, eficiente y honrado como el del presunto delincuente Jaume Matas; como jamás dijeron que cuando los jueces excarcelan a un etarra, como Josu Ternera, la culpa es de los jueces, y no del gobierno.

 

Son tiempos tan extraños... ellos tienen tanta desvergüenza y nosotros una memoria tan frágil…