Cabeza de ratón

Hijos de un Dios machista

Europeos primigenios y desheredados, los griegos llamaron en busca de ayuda a las puertas de la vieja Europa y la misma Europa, que fue raptada y violada por el insaciable Zeus en tiempos remotos, les devolvió la jugada con un falso rescate. El plan de austeridad que iba a salvarles les secuestró, hundió definitivamente su economía, terminó de destruir el tejido económico y social, incrementó el paro, forzó despidos y desahucios masivos y saqueó lo que aún quedaba por saquear.

Los hombres de la Troika ni siquiera pidieron perdón por la mala jugada, aún insisten en la bondad de sus métodos y en la necesidad de seguir ahondando en la herida abierta. Los españoles, sumisos y obedientes, seríamos el ejemplo a seguir. La ofensiva contra la Grecia levantisca habría de servir de argumento de fuerza para escarmentar a otros posibles díscolos, pero fuera de los maquiavélicos cenáculos de la Troika no queda nadie. Ni economistas, ni politólogos, ni especialistas de prestigio que crean en esos supuestos planes de austeridad, que han recortado y mutilado recursos económicos y derechos humanos.

Los mercados dominantes aplican mano dura para los réprobos, pero la reprobación cunde en los maltratados países del Sur y en la Irlanda que siempre fue la hermana pobre del Norte. Las deudas alemanas fueron repetidamente condonadas o recortadas para salvar a los germanos de sus veleidades bélicas e imperialistas. A lo más que llegaron en sus represalias fue a dejarles sin postre, sin un ejército poderoso, que un día aciago había sido su columna vertebral, su satánico orgullo. Desde entonces hicieron la guerra con otros métodos, hicieron de cada banco un búnker y se armaron con un arsenal más sofisticado y sibilino de medidas económicas, como cargas de profundidad que han explotado bajo la superficie del Mediterráneo, causando unos índices de mortalidad muy elevados, daños colaterales, carne de cañón, carroña para los buitres que siguen oscureciendo los cielos de la Hélade.

A Grecia no pueden cortarle el grifo, en Grecia ya no hay grifos, sino tuberías extractivas. Tampoco pueden prescindir de ella y expulsarla fuera del euro, pero pueden amedrentarla un poco más con la complicidad de los ricos griegosvendepatrias, de las ratas que abandonan el barco con sus ganancias a bordo. La amenaza del "corralito" es solo uno de los males que según sus acreedores pueden acaecerles si se rebelan contra sus amos, pero los griegos ya están acorralados y parecen dispuestos a romper el bloqueo. Para volverles al "buen camino" solo les queda bombardearles , invadirles como solían hacer en sus buenos tiempo, mas hoy no parece apropiado declararle la guerra a un país, teóricamente aliado, para hacerle pagar sus deudas, no es de recibo, por lo que seguirá la guerra sucia, las maniobras en la oscuridad para dominar este inesperado bastión de rebeldía.

Las primeras medidas del gobierno de Syriza benefician a los ciudadanos griegos que inventaron la ciudadanía y la democracia. Pero hay una sombra en el gobierno de los hombres de Syriza y es ese, que todos son hombres, hijos de un Dios machista en un Olimpo atemperado por imprescindibles deidades femeninas, la sabia Pallas Atenea y la exuberante Afrodita, amor y sabiduría de mujeres de armas tomar, imprescindibles para deshacer los entuertos de los hombres que inventaron el hierro y crearon las guerras.