Otras miradas

Crece la preocupación ciudadana por la inmigración, la clase política, la inseguridad, las pensiones y la violencia de género respecto al año anterior

María Navarro

Periodista de 'Radiocable'

¿Como han cambiado las preocupaciones de los ciudadanos en un año? Atendiendo a los datos ofrecidos por las encuestas del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) nos encontramos con que de un año a esta parte estamos menos preocupados por el paro, la corrupción o la independencia de Cataluña. En cambio, la preocupación por cuestiones como la inmigración, los políticos y la política, la inseguridad ciudadana o la violencia de género sí ha aumentado respecto al año anterior.

La polarización del debate y la proliferación de discursos xenófobos en la esfera política y social ya parecen mostrar sus efectos en la opinión pública. Ya que, efectivamente, se ha incrementado en los últimos doce meses la preocupación por la inmigración y la clase política. En concreto, en torno a ocho y siete puntos, respectivamente.

Aunque los datos también reflejan una reacción positiva entre la opinión pública, producto de las multitudinarias protestas de los pensionistas que llevan celebrándose desde hace más de un año. La exigencia de unas pensiones dignas en las calles se ha trasladado a la creciente preocupación de los ciudadanos hacia este tema, que se ha incrementado casi tres puntos.

Sin embargo, no es la de los pensionistas la única respuesta social que se ve reflejada en el apoyo a grandes movilizaciones. El pasado 8 de marzo también marcó un antes y un después entre la opinión de los ciudadanos. Las históricas movilizaciones del 8M, Día Internacional de la Mujer, en las que cientos de miles de mujeres tomaron las calles de más de 100 ciudades ha dejado huella en la sociedad. Con respecto al año anterior, existe una mayor inquietud por cuestiones como la violencia de género (más de dos puntos con respecto al pasado año).

El mismo incremento han sufrido los asuntos relacionados con la vivienda, producto del aumento del precio de la vivienda y los alquileres abusivos. También, aunque en menor medida, se ha registrado una mayor preocupación por cuestiones relacionadas con la educación y la sanidad, que han crecido más de un punto.

Por el contrario, ya no nos preocupa tanto la corrupción y el fraude o el desempleo que, aunque siguen estando entre las principales preocupaciones de los ciudadanos, han perdido cierto peso. Remitiéndonos a los datos registrados, la preocupación por las corruptelas ha descendido en torno a diez puntos y el paro preocupa 9 puntos menos con respecto a hace un año.

En cuanto a la independencia de Cataluña cabe destacar que ha sufrido un declive en el nivel de preocupación ciudadana. Ahora inquieta ocho puntos menos que hace un año. Un descenso que encuentra su explicación en la volatilidad de un tema tan de actualidad como es la situación en Cataluña. La prueba es que en el mes anterior a la realización de la encuesta de enero de 2018 se habían celebrado las elecciones del 21 de diciembre de 2017, tras la aplicación del artículo 155 en el mes de octubre del mismo año.

En base a este mismo argumento, el de que los asuntos de la agenda pública guardan relación con los de la agenda política, cuestiones como el terrorismo de ETA deberían haber desaparecido del discurso político. Puesto que el nivel de preocupación ciudadana registrado es de cero. Sin embargo, seguimos viendo cómo este es un tema recurrente en el discurso de formaciones como el Partido Popular, que sigue teniéndolo presente en sus intervenciones. Lo que evidencia la desconexión que en ocasiones existe entre el discurso de los políticos y los temas que realmente preocupan a la ciudadanía. Para muestra, la preocupación por los políticos, los partidos y la política que va en aumento.