Otras miradas

Soy hombre y VOX me toma por idiota

David Carracedo

Sociólogo y exdiputado en el Congreso

Vox dice querer que las violaciones paren, pero en la práctica están en contra de las partidas presupuestarias que se dediquen a atender a las mujeres víctimas de las violaciones.  Como eso queda fatal decirlo, lo camufla afirmando que, si los recursos son solo para mujeres, se discrimina a los hombres. Siguiendo esa forma de pensar, es como solicitar que la quimioterapia para el cáncer de mama en mujeres debería de pararse porque no hay suficientes recursos para atender al cáncer de próstata de hombres.

Cualquier persona en su sano juicio diría, que, si hay demanda, lo que hay que hacer será apostar por un servicio de atención adecuado al cáncer de próstata. Pero que no tiene ningún sentido desmantelar el servicio que ya funciona de atención a cáncer de mama.

Pues en estas andan los cargos de VOX. La semana pasada pidiendo en el Ayuntamiento de Madrid que El Centro de Crisis de atención a mujeres agredidas sexualmente cese su actividad y se liciten nuevamente los pliegos para que incluya la atención a niños varones (aunque ahora, el centro no atiende niñas, sólo a adolescentes y adultas).

O sea, la petición de VOX se resume en dos acciones: primero que pare la atención a mujeres agredidas sexualmente (en situaciones de crisis o de emergencia). Mujeres cuyos derechos sexuales han sido vulnerados y cuyas secuelas sexuales, físicas y psicológicas determinan en muchos casos su vida; lo segundo que piden es que se rehagan de nuevo los pliegos y se saquen a concurso para incluir la atención a niños y niñas.

Esta propuesta es metodológicamente discutible. Al igual que los médicos de cáncer de próstata no tienen por qué saber de cáncer mama, los especialistas en atención a víctimas adultas de violencia sexual, no tiene por qué ser los mismos que los que intervienen en abuso sexual infantil. Las niñas y niños no tienen una conciencia de actos sexuales como la pueden tener adolescentes y adultos. No manejan de igual forma ni el consentimiento, ni la voluntad, ni mucho menos el deseo…Por cierto, que si tanto le preocupa a los cargos de VOX la pederastia, les propongo que dejen de defender el uso del acientífico SAP, que en los juzgados deja a los menores a merced de sus padres pederastas.

Como hombres no nos gusta que en una supuesta defensa de nuestra masculinidad la concejala de VOX Aránzazu Cabello, saque a pasear la pederastia y la discriminación para cargarse recursos necesarios para la reparación y recuperación de las mujeres víctimas.

Porque si a VOX le preocupa la atención a las víctimas de pederastia lo que deberían de hacer es solicitar más fondos al alcalde que votaron (Almeida) para la atención de niños y niñas abusadas sexualmente.  O reclamen mejoras en el servicio de los CAI (Centros de Atención a la Infancia) del Ayuntamiento. O que propongan a sus socios de gobierno en la Comunidad de Madrid, mejoras del Centro Especializado de Intervención en Abuso Sexual infantil (CIA SI), que tiene listas de espera de meses.

Pero si a VOX de verdad les preocupara la discriminación entre hombres y mujeres agredidos sexualmente, deberían de haber pedido que el centro atendiera también a hombres. Pero si hubieran optado por esta vía, no podrían pedir el cierre del centro de Crisis y encima quedaría al descubierto lo irreal de esa "discriminación" dado que la inmensa mayoría de violaciones a hombres las cometen otros hombres.

Con esta polémica a VOX se le hunde la idea de que la violencia es una y que da igual que la hagan hombres o mujeres. Los datos dicen otra cosa. Más del 97% de las violencias sexuales las ejercen hombres sobre todo contra mujeres, pero también contra hombres, (Fundamental Rights Agency de la UE, 2014). Con esas estadísticas, de Madrid, de España, de Europa o del mundo, a los piernas de VOX se les caen los palos del chiringuito machista que tienen montado con el cuento de la ideología de género. Por eso VOX intenta liarlo todo, para ocultar su verdadero objetivo: recortar los servicios de atención a víctimas de violencia machista.

Dicen en este chiringuito que se ha montado VOX, que hay violencia tanto de mujeres como de hombres. Pero no hay ninguna evidencia científica, ni estadística que soporte dicha afirmación. La verdad es que "los hombres" son los perpetradores principales, no solo en violencia sexual sino en todos los tipos de violencia, como por ejemplo homicidios. La mayoría de estos los cometen hombres, en este caso sobre todo contra otros hombres y en menor medida contra mujeres.

Cuando más del 90% de los todos los actos violentos en nuestra sociedad los ejercemos los hombres, estamos ante un problema estructural y tenemos que encontrar las razones tras ese tremendo desequilibrio.

Una de las respuestas la aporta la perspectiva de privilegios; según la cual a los hombres, desde que nacemos, se nos educa permitiéndonos privilegios, que van desde no mover un dedo en las tareas del hogar, a permitir nuestros berrinches o justificar actitudes violentas. Nacemos en una cultura de privilegios, que nos acostumbra a ser el centro de atención y control. Algunos hombres al crecer llevan al extremo sus privilegios considerando que pueden abusar de otras personas.

La injusticia no se puede camuflar con chorradas de ideología de género. Es solo una excusa para que las mujeres sigan sufriendo discriminación y sufrimiento por nuestros privilegios. Ante la dimensión numérica de las violaciones, el Estado es responsable, y lo menos que puede hacer es procurar la reparación y la recuperación de las mujeres agredidas.

El Centro de Crisis del Ayuntamiento de Madrid es el primero de España. Es una apuesta del movimiento feminista que en Inglaterra, Australia, EEUU o Canadá llevan décadas funcionando. Contrariamente a lo que mucha gente cree, su objetivo no es solo atender emergencias (justo después de sufrir la violación), sino atender a quienes toman conciencia (sufren una crisis) por violaciones o abusos cometidos hace días, meses o incluso años. Que siga funcionando es lo mínimo que podemos hacer por ellas.