Otras miradas

Hombres, tranquilos, no estáis en peligro

Ana Bernal Triviño

Portada de ABC del pasado viernes.

Este fin de semana se han producido cuatro crímenes machistas. Esa misma semana apareció una portada de ABC que decía "Montero impone por ley convertir al hombre en presunto culpable", en relación a la ley del "sí es sí". 

Por fortuna, en las redes sociales hubo hombres a los que les pareció una vergüenza esta portada. Hombres que suman y que siempre han tenido relaciones sanas y que saben, perfectamente, cuándo hay consentimiento en el sexo y cuándo no. Pero los aludidos, por adelantado, levantan muchas sospechas.

Un medio, independientemente de su corriente ideológica, debe ser riguroso. Y se puede estar más o menos a favor de las políticas del Ministerio de Igualdad, incluso críticas por parte de las propias feministas. Pero eso no justifica crear una alarma a portada completa sobre una ley. Nadie ha visto portadas en contra de la ley de la infancia porque diga que pone en peligro la presunción de inocencia de los adultos, por ejemplo. Porque eso sería insostenible. Pero en este caso, vemos esta simplificación. Unos puntos sobre el tema:

1. La presunción de inocencia es un derecho fundamental de la Constitución, que ningún Gobierno puede eliminar así porque sí, sin cambiar la Constitución. Y saben que la ley no la aprueba solo el Gobierno, sino que pasa por el Congreso (votada sí o no por el resto de grupos) y luego por el Senado. Esto es de primero de democracia.


2. Los mismos bulos informativos ocurrieron con la ley de violencia de género, incluso por una parte del Poder Judicial que la cuestionaba, como ahora. El tiempo ha demostrado que no todos los hombres están en la cárcel. Y los que están son delincuentes porque se ha demostrado que ocurrió el delito, no porque se les haya atacado la presunción de inocencia.

3. Esta ley nace de la petición sobre el consentimiento del Convenio de Estambul, ratificado por España desde 2014. Y que otros países nos han adelantado en esta medida. Íbamos con retraso. En ningún caso ese convenio, con esa petición, iba en contra del ordenamiento jurídico de cada Estado.

4. Uno de los ponentes del informe favorable del Consejo Fiscal indicaba en un hilo en Twitter que la presunción de inocencia no está en peligro con esta ley porque "no hay inversión de la carga de la prueba". Y, en caso de duda en las pruebas, se aplica el in dubio pro reo, que para algo existe. Recuerdo, además, que las víctimas acuden a los juicios con informes forenses.


El machismo desvela, de forma reiterada, una insinuación permanente de que la justicia prevarica. Algo intolerable en un Estado de Derecho. "Pues bien que os manifestáis vosotras en contra de las sentencias que no os dan la razón", dirán algunos. Quienes sostienen esto demuestran, una vez más, que no leen ni al CGPJ ni a Naciones Unidas ni a asociaciones como Mujeres Juezas o Jueces para la Democracia. Que son el CGPJ quienes advierten de las denuncias cruzadas, del mito de las denuncias falsas, de no aplicar el SAP en la justicia, de un patrón que deja a las madres protectoras con menos credibilidad en sus testimonios o de la falta de perspectiva de género y uso de estereotipos. Que es diferente prevaricar a dar las herramientas adecuadas (porque no las conocen) para que la justicia sea más justa y asuma la desigualdad.

Y que la propia justicia debe ser feminista no porque lo diga un grupo de mujeres, sino porque lo exige tanto la CEDAW (art. 15) como el Convenio de Estambul (art. 4) y porque según la ley 3/2004 todo el mundo tiene derecho a una tutela judicial efectiva (las mujeres, también) y a ser respetada en los procesos según el Estatuto de la Víctima. Y todo esto se tiene que cumplir porque así se recoge en el artículo 96 de la Constitución. Que no son las víctimas las que tienen que sufrir preguntas como qué ropa llevaba o si cerró bien las piernas o si estaba disfrutando mientras era violada. Que los prejuicios que rodean todos estos casos son los que se deben evitar y que eso es compatible con hacer un juicio justo respetando el Estado de Derecho.

ABC, insisto, hizo esa portada. ABC creó el caldo de cultivo para una alarma innecesaria. En cambio, ha habido cuatro crímenes machistas y no ha habido ninguna alusión en su portada. Cuatro crímenes machistas con sus respectivos hijos e hijas huérfanas. Ahí no han puesto nada de que somos las mujeres las que estamos en peligro. Porque nuestros asesinatos no son importantes. Cada uno se define por sus actos, por sus palabras y por la ausencia de ellas. Pero en el periodismo, al menos, más objetividad, más contexto y más altura.