Otras miradas

¿Es la Justicia machista?

Ana Bernal Triviño

Un grupo de personas participa en una manifestación por el 8M, Día Internacional de la Mujer, desde la plaza de Atocha hasta la de Colón, a 8 de marzo de 2022, en Madrid (España). -Carlos Luján / Europa Press
Un grupo de personas participa en una manifestación por el 8M, Día Internacional de la Mujer, desde la plaza de Atocha hasta la de Colón, a 8 de marzo de 2022, en Madrid (España). -Carlos Luján / Europa Press

En el plató de La SextaXplica la semana pasada tenía a mi lado a una víctima afectada por la revisión de las penas de la ley del 'solo sí es sí'. Pero ella, después de escuchar la defensa férrea de la Justicia que ocurría en plató, quiso hablar para decir que un juez no la protegió como debía cuando denunció antes por violencia de género. ¿Por falta de pruebas? No. Ella tenía una prueba rotunda: la declaración de él asumiendo los hechos. Fue obligada a vivir en una planta de la vivienda, y él en otra. Es decir, en 2020, un juez tomó la misma decisión que llevó al asesinato de Ana Orantes en 1997. 

¿Es la Justicia machista? Creo que no vale ni lo que digan jueces o periodistas, sino que la respuesta a esa pregunta la tienen las víctimas. De lo que no estoy segura es si desde la judicatura las escuchan porque, a veces, algunos ahí dentro no escuchan ni a sus compañeras: juezas, fiscalas, abogadas... que cada día se esfuerzan porque la perspectiva de género no quede solo en un curso sino que se aplique. Por supuesto que hay Justicia machista, como educación, periodismo, cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado... No son machistas las profesiones, pero sí pueden serlo las personas que la componen. 

Cuestionar la Justicia no es atacarla, sino intentar mejorarla. Nadie más que el feminismo celebra a la Justicia cuando lo hace bien. Primero, por las mujeres que sí han sido protegidas y viven gracias a ello. Segundo, porque nos dota de una seguridad jurídica para defendernos. Yo guardo todas las sentencias con perspectiva de género como lo más valioso para argumentar en mis debates. 

Pero que España fuese condenada por violencia institucional por la ONU y que el Tribunal Supremo condenara al Estado por el caso de Ángela González Carreño no surge de la nada. Estaría bien no aprovechar la ocasión de la ley para no reconocer el pasado y que el corporativismo ciegue ante lo que aún ocurre. O para negar la reacción de las mujeres con casos archivados por la dificultad de las pruebas, como en el difícil reconocimiento de la violencia psicológica. O para no negar situaciones como las vividas por María SanJuan, que denunció ser insultada por un juez (caso archivado por el Tribunal Supremo por la forma en que se recogió la prueba, solamente).

¿Es la Justicia machista? Lo que nos dice la relatora de Naciones Unidas, tras escuchar a las víctimas de violencia vicaria, es que hay un "patrón estructural" en la Justicia española "que desprotege a los niños y discrimina a las mujeres", advierte del "uso ilegítimo" que se realiza del falso síndrome de alineación parental y afirma que la violencia institucional sobre ellas supone una forma de tortura

¿Es la Justicia machista? Pues el informe del Defensor del Pueblo nos dice, como reclamaciones de las víctimas (y entrecomillo porque lo dice el Defensor, NO yo) que hay "una interpretación restrictiva de la ley o de los derechos reconocidos a las víctimas", necesidad de mejoras "en el propio proceso de enjuiciamiento y en la adopción de medidas cautelares por parte del juez o en la intervención del ministerio fiscal en los casos en los que hay menores involucrado". 

Hay más: "las víctimas manifiestan su situación de indefensión frente a la Administración de Justicia" y "se sienten desamparadas incluso por parte de sus propios abogados, que en algunas ocasiones no conocen bien las herramientas legales". Añade más: "en algunos casos se han detectado deficiencias en la formación en violencia de género de los abogados del turno de oficio, sobre todo en relación con temas de familia". Recuerdo que por indicar esto en el programa de Rocío Carrasco pidieron algunos echarme del programa. No sé si ahora pedirán la dimisión del Defensor.

Pero el informe sigue con "quejas relativas al comportamiento de los letrados de la Administración de Justicia y de los fiscales en su relación con las víctimas, por no aplicar un tratamiento respetuoso en consideración de su situación de vulnerabilidad, y por faltar a sus obligaciones evitando que sufran una doble victimización durante la tramitación de los procesos judiciales".

Quien quiera profundizar, tiene desde la página 175 a la 199 de este informe, porque también hay del resto de agentes implicados, de forma transversal, en la violencia de género, además de las víctimas de trata. Y en todos hay puntos que en lugar de callarlos o negar la mayor, solo pueden resolverse con más formación y compromiso real, para que no quede en papel mojado.

Entiendo a quienes niegan la Justicia machista con el caso de la ley del 'solo sí es sí', pero me cuesta mucho ver a responsables de violencia de género y doméstica decir con rotundidad que en la Justicia no hay machismo como si fuera algo que las víctimas se inventen. De nuevo, tienen que verse cuestionadas y contar sus casos, como le ocurrió a Antonia en LaSextaXplica. ¿La Justicia es machista? Pues parece que algunos y algunas siguen sin escucharlas ni atenderlas. Más vale que parte del esfuerzo de todos estos días se centre en asumir que aún queda mucho que mejorar. Hagan que las víctimas confíen en el sistema.