Persona, animal o cosa

CUSTODIA COMPARTIDA- Sí, gracias

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Marta Nebot

Aunque sólo soy madre-canguro (primeriza embarazada), ya sé que criar a un hijo es trabajo de equipo. De hecho, lo tengo negociado con el padre y con quiénes nos echarán capotes (abuelos, tíos, primos y todo el que esté disponible).

Sin embargo, acabo de enterarme de que en España, dónde se producen cada año más de 100.000 rupturas matrimoniales, la custodia compartida es aprobada apenas en el 5% de los casos. O sea, que sólo unos pocos hijos privilegiados no sentirán despecho inconsciente hacia el que no estuvo ni resentimiento profundo contra el que se quedó con todo el paquete pero protestó por ello. Y es que ser padre y ser madre debe de ser maravilloso pero no tanto serlo todo junto. A lo que hay que sumar que estos sentimientos no son sólo de hijos de separados: antes casi siempre había uno que no estaba y ahora muchas veces no están ninguno de los dos. Pero esa es otra historia.

El caso es que esta España nuestra de las autonomías lo mismo no es tan mala para todo. Hace que un policía nacional gane menos que cualquiera de los autonómicos pero también que, en ocasiones, algunas autonomías espabilen al resto. Esta semana, Cataluña ha seguido el ejemplo de Aragón (que a su vez siguió el europeo) y ha aprobado la custodia compartida preferente que, todavía, no está aprobada para todo el país; y digo todavía porque el asunto quedó pendiente tras la reforma de la ley del divorcio de 2005. Ahora el ministerio de Justicia dice que ya está bien como está (los fiscales tienen que dar su visto bueno cuando no hay acuerdo entre padre y madre -cosa que no hacen, según las cifras-), Igualdad está a favor de abrir el debate y yo lo doy por abierto…

Desde luego, el acuerdo es lo más conveniente pero no creo que, cuando no lo hay, lo mejor sea quitar de en medio a una de las partes. Los psicólogos dicen –y cualquiera podría confirmarlo recordando su infancia- que un hijo necesita a su padre y a su madre (en el sentido de dos figuras) y que, el tenerlos o no, le marcará para siempre.  Así que: ¿qué solución es darle las custodias a las madres (96%), la casa y una pensión? Ellas los crían y luego se quedan sin casa, sin pensión, sin oficio y sin futuro, mientras los padres pierden a sus hijos.

Cataluña y Aragón proponen grandes novedades: tener en cuenta la situación económica de ambos, al resto de la familia y lo que se hubieran encargado o no de los niños hasta entonces. Estas leyes cambian a un país. Amén.