Persona, animal o cosa

ESCENA DE UN CRIMEN - En Pittsburgh, Pensilvania.

Berto Romero

Hace poco, los bomberos de Pittsburgh, Pensilvania (citar el estado tras el nombre de la ciudad queda muy bien en las series americanas. Aquí suena bastante forzado citar tu Comunidad Autónoma. - Hola, ¿qué hay? Soy de Torre-Pacheco, Murcia) acudieron a sofocar un incendio declarado en el George Washington Hotel. Una vez allí encontraron en una de las habitaciones el escenario de un crimen. Según fue descrita por el jefe de policía J.R. Blyth (por supuesto también de Pittsburgh, Pensilvania), era "la más espeluznante escena de crimen que había presenciado en 35 años de darle al Donut.

La crónica habla de una habitación llena de abundantes salpicaduras de sangre, botellas vacías de alcohol e incluso un pedazo de cuero cabelludo. De entrada, como buen aficionado al cine gore, tampoco  me parece tan horripilante. Podría ser el escenario de una "rave" de barberos, pero quizá nos falten datos. O era la primera escena de crimen de J.R. Blyth.

Como sea, tras ocho horas de investigación, los detectives (de Pittsburgh, Pensilvania) cayeron en la cuenta de que se trataba de un set de rodaje abandonado. Así fue confirmado por el director del hotel, Kyrk Pyros (no vaya a ser de ascendencia griega). Que yo me pregunto ¿por qué no le preguntaron antes de empezar a investigar? Si les daba vergüenza hacerlo antes de ponerse, pues a la hora y media o así, y no dar lugar a estar ocho horas haciendo el ridículo. Bueno, da igual.

Pyros declaró que no había limpiado la habitación por si el equipo de la película necesitaba hacer alguna grabación extra (también llamados "retakes", en Pittsburgh, Pensilvania). La película fue "New Terminal Hotel", la penúltima del actor Corey Haim, que falleció recientemente. Fue rodada en 2008. Según su descripción, "una exploración del lado oscuro de esa máquina de sueños llamada Hollywood". Qué irónico que al final haya servido también para evidenciar la buena fe del propietario de un hotel, dispuesto, no sólo a limpiar él mismo el set, sino a mantener la habitación sucia durante dos años, por si acaso, sólo por ayudar al séptimo arte. Y no, no es que se hubiera montado gratis un tinglado rollo "habitación del terror". La gente no es así en Pittsburgh, Pensilvania.