Persona, animal o cosa

ACTA 2000. Respuestas de ayer y de hoy.

Berto Romeroacta-2000-blog.jpgEn el año setentaytantos, un vendedor ambulante de enciclopedias vendió a mi padre "Acta 2000", de la que se decía era la máxima expresión del saber enciclopédico humano hasta la fecha y por los siglos venideros. Se la reverenciaba tanto en aquel hogar que, incluso años más tarde, la llegada al domicilio de una VOX de tomos de menos de un palmo fue recibida por mis progenitores con soberano desprecio y lánguidas miradas por encima del hombro. Cuando alguien en aquella casa quería conocer un dato, aquel oráculo de Delfos debía ofrecer la respuesta, y ésta ERA la correcta. Si no la facilitaba, la pregunta pasaba al archivo de "no importantes" o, mejor aún, "misteriosos" y sólo cabía una excursión a la biblioteca municipal, donde existían códices más arcanos, ignotos e inaccesibles,  para contrastar el dato. Yo me lo creía.Y ahora no me creo nada. Me intranquiliza usar Wikipedia porque dudo de su exactitud. Desconfío de los documentos audiovisuales porque me imagino que son virales que intentan engañarme. Pongo en cuarentena la información que ofrecen los medios tradicionales por temor a que sea dirigida. Y cuestiono la información minoritaria por miedo a que sea tendenciosa o simplemente por desconocer de dónde viene. Y, lo que es peor, no puedo volver a recurrir a una enciclopedia "física" porque temo que no esté tan bien actualizada como la red.¿Por qué esta duda, esta desazón, que no me deja creerme nada? (oh, Dioses, con la mano en la frente). Quizá sea porque pertenezco a la generación que vivió la aparición de Internet, siendo aún joven. Pude asimilarlo sin problemas, pero en alguna remota parte de mi sistema, (un modelo anterior, al que se le hizo el "upgrade") se ha quemado algún fusible y estoy mostrando errores de funcionamiento. O...¡espera! A lo mejor lo que pasa es que las respuestas son por fuerza más complejas, múltiples y confusas cuanto más ciertas. O sea, más cercanas a las que ofrece Internet que las de "Acta 2000". Una enciclopedia que, cuando yo era chico, en  mi casa era lo más.