MIEDO – En eso consiste ser esclavo.

Berto Romero

Un escalofrío recorrió mi espalda el lunes al ver en televisión las imágenes de los cientos de norteamericanos lanzados a la calle celebrando la muerte de Osama Bin Laden a manos de un comando especial de los Navy Seals. No es mi intención entrar en la polémica de si se ha hecho o no lo correcto, ni cómo, debate que dejo para pensadores y expertos en geopolítica y derecho internacional más cualificados. Pero sí dejar constancia de cómo instintivamente muchos igual que yo hemos relacionado dichas imágenes con las de ciudadanos árabes celebrando la caída de las torres gemelas en 2001, temiendo el siguiente paso en la espiral de la venganza.

El humorista gráfico Vergara retrataba al milímetro el sentimiento en este mismo diario el martes 3 con su viñeta “El chiste hoy lo hace Obama”. En ella, unos ancianos escuchaban estupefactos en la tele: “el presidente Obama aseguró que la muerte de Bin Laden hace del mundo un lugar más seguro y declaró la alerta máxima en todo el país, ante posibles represalias terroristas”.

Casi simultáneamente se creaba en Facebook un grupo que en pocos minutos se volvía multitudinario: “Bin Laden ha muerto, dejadme llevar champú en la maleta”. Michael Moore decía en su cuenta de twitter: “Puede estar muerto, pero en cierto modo, ha ganado. Hemos cedido nuestros derechos. El miedo nos domina”.

El jueves por la mañana apareció en mi timeline de twitter el siguiente mensaje de una periodista: “Ha habido una explosión en el metro de Paris. Estación Convention”. Inmediatamente avisé a mis compañeros de programa para que estuvieran alerta. Un minuto después, la misma usuaria pedía disculpas por el susto (y cortaba la difusión de un tweet que comenzaba a extenderse como la pólvora) aclarando que había sido una explosión causada por una bombona de butano en un piso.

El miedo ha vuelto para quedarse. Resuenan en mi cabeza las palabras del Nexus 6 Roy Blatty al Blade Runner Rick Deckard, en la azotea del edificio Bradbury: “Es duro vivir con miedo ¿verdad? En eso consiste ser esclavo.”