Persona, animal o cosa

DATOS - Casualidades cruzadas.

Berto Romero

Siento un miedo cerval cada vez que una web me pide mis datos en Internet. Que sí, que debe ser súper seguro pero me puede el terror. ¿Y qué decir de pagar a través de la red? Temblequeo desde el primer día que me encontré con un icono pixelado de VISA. Moriré con este recelo, lo sé, ya soy mayor. Y sin embargo, cada día aparecen noticias que vienen a reforzar mis temores.

La última, enterarme esta misma semana que un fallo de Facebook permitió durante años que anunciantes y empresas asociadas a la red social tuvieran acceso a la información privada de los usuarios. Al parecer, muchas aplicaciones (¿muchas o todas?) disponían de "puertas traseras" por las que acceder a los datos. Jolines, qué fallo más tonto. Y qué conveniente.

La penúltima, el robo masivo de datos en Playstation Network. Agárrense: en este caso alguien trincó nombre y dirección del usuario, email, fecha de nacimiento, PSN id, historial de compra, dirección de facturación, pregunta de seguridad de la contraseña, número de tarjeta de crédito y fecha de expiración de la misma. Sólo faltan las huellas dactilares, una muestra de ADN y la localización exacta por GPS. Ahí estabas tú, dándote un garbeo por Liberty City mientras te robaban la cartera. Mayor nivel de realidad virtual imposible.

Y lo que más me molesta es que esto no es nuevo. La sensación de que cruzan continuamente nuestros datos me persigue desde que tengo uso de razón, y no se circunscribe exclusivamente a Internet. Viene de lejos ¿O soy yo el único que hace años rastrea el mercadeo de sus datos a través de las direcciones de las cartas que llegan al buzón? Sí, hombre, hagan la prueba. Digan mal su nombre a propósito cuando se den de alta de algún servicio. Si se llama González, diga Gonzálvez, o algo así. Me apuesto lo que quiera a que en un breve plazo de tiempo le llegará a casa una oferta de Dios sabe quien a nombre de su nuevo alias. ¿Se ha equivocado el nuevo anunciante del mismo modo que el teleoperador de turno? No, aquí hay más "puertas traseras" que en un vodevil barato.