Persona, animal o cosa

GRIS - Barbas, pelos, fundas, pantalones.

Berto Romero

Los asesores de Rubalcaba y Rajoy se afanan en cambiar los looks de sus respectivos candidatos. Hablan de perfilar más las barbas, dejar un poco más largos o cortos los pelos, o incluso se plantean la posibilidad de colocar fundas en algunos dientes. Se ha sabido que Rubalcaba se corta el pelo en una peluquería de caballeros cercana a la sede de Ferraz y que Rajoy, que ha adelgazado algunos kilos para esta próxima contienda, está recibiendo a un peluquero una vez por semana para controlar la medida de su peinado. En el caso de Rubalcaba, los asesores no consiguieron que se pusiera unos pantalones vaqueros de corte más moderno. Él prefiere seguir con los que le gustan. Y como ya sabrán, el fondo de los mítines socialistas ha mutado a azul. Perdón, gris.

Peinar, poner fundas, cambiar el vestidito, dar una manita de pintura. Nunca habían sido tan tristes y patéticas estas maniobras habituales en una campaña electoral. El problema es que esta vez suenan tan desesperadas que hace daño tan solo escucharlas. El tunning necesario para actualizar a estos dos candidatos sería tan aparatoso como absurdo. He oído a ambos referirse a sí mismos como la opción del cambio. ¡Del cambio! Y lo decían en serio, no era una broma. Y para mi sorpresa la gente en los mítines no se levantaba ofendida y se iba.

No recuerdo elecciones más desmotivadoras que estas que se avecinan. Absolutamente nada en los dos principales contendientes llama, no ya al entusiasmo, sino a una mínima ilusión. Todo en su actitud y discurso parece visto y escuchado, desvaído, reciclado, cansado, repetido. Confieso que esta semana, mientras oía hablar del trabajo de los asesores de campaña de los dos principales partidos políticos nacionales, he sentido el deseo de que Rubalcaba apareciera con un peluquín, de esos que se ven falsos y mal puestos, de los que salen volando al girar una esquina. Y que Rajoy se afeitara, o se tiñera de rubio platino. Aunque fuera para notar algo. Indignación, o risa. Yo qué sé, algo. Lo que sea. Y eso es malo. Muy malo.