OCDE – La cabra tira al monte.

Berto Romeroocde_enric_jardi.jpg

Soy humorista, y siempre que me aproximo en esta columna a un tema que desconozco (cualquiera, claro), pido perdón por adelantado. Ocurre que esta semana se me ha espesado un poco la cabeza leyendo las noticias de economía y me siento un poco estúpido. Así que voy a compartirlo con ustedes. Si acaso al final explico un chiste.

Resulta que la OCDE, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, “el club de los países ricos”, ha revelado esta semana en su nuevo Informe de Perspectivas Económicas su receta para salir del paro y superar el frenazo al crecimiento. Dicho de otro modo, indican cuál es la vía para salir de la crisis. Consiste en lo siguiente: más libre comercio internacional, menos ayudas públicas a la industria y reducción de los subsidios de desempleo. Un desempleo que, señalaba también esta semana la ministra de Economía, Elena Salgado, se prevé peor para el año que viene. La vuelta de la OCDE a las tesis ultraliberales se produce, como no podía ser de otra manera, una vez que los bancos han sido rescatados con dinero público. Momento en el cual la OCDE mantuvo la boca chica, cuando no cerrada.

Hace unos meses las valoraciones que hacían políticos, analistas financieros y expertos en macroeconomía en relación a la crisis y su posible solución era diferentes. Se señalaba la responsabilidad del capitalismo salvaje especulador sin freno en el derrumbe financiero y se apuntó al “todo vale” sin control como factor determinante en la crisis económica mundial. Incluso se inflamó algún que otro discurso esperanzador y utópico que abogaba en pro de un nuevo escenario económico mundial en que las reglas de juego habían de ser, por fuerza, nuevas y distintas, y pasaban por moderar desde las instituciones de algún modo el “despelote” en los mercados.

Sin embargo, cuando los bancos apuntan de nuevo a la obtención de beneficios y la crisis se ceba más duramente en el empleo y los hogares, la OCDE (y es de esperar que todos los gobiernos que obedecen sus directrices) propone virar hacia posiciones similares a las que, en un principio, nos llevaron a todos a la quiebra.

Vaya, no me queda espacio para el chiste. La semana que viene, si acaso.