Persona, animal o cosa

EL CRUCIFIJO ESCOLAR - Ya es hora de quitarlo

el-crucifijo-escolar.JPG  Miguel Santamarina 

Marta Nebot 

El que tiene dos dedos de frente sabe que en la educación está la clave de lo que somos. Lo que aprendemos de niños construye la estructura que luego viviendo podemos intentar restaurar, ampliar o pintarla de colores y ponerle macetas. Pero como dice el sabio dicho popular granadino: "lo que é, é". 

Yo, agnóstica declarada, me he pillado infraganti hablando con el Dios que inventé en mi niñez (mucho más positivo y menos sangriento que el del calvario) para que me escuchara, justificara lo que iba descubriendo y diera sentido a tanto crucifijo y horas de oración. Ése se convirtió en el álter ego al que a veces no puedo evitar dirigirme aunque dude profundamente de su existencia. Cada vez que he asistido a un acto religioso he vuelto a recitar algunas oraciones y, aunque ahora no les encuentro ni el sentido ni el consuelo, reconozco que no sé cómo sería vivir sin este señor (inventado o no).  

El caso es que si tengo un hijo querré que pueda decidir si se enfada con Dios o con los hombres, cuando sea consciente de tanta injusticia, y si quiere que le acompañe alguien en el subconsciente o prefiere acompañarse solo.  

La Señora De Cospedal, ante la posibilidad de que en España se retiren estos símbolos de los colegios públicos y posiblemente también de los concertados, se ha preguntado: "¿qué será lo próximo? ¿Prohibir los Reyes Magos? ¿El Belén?". A lo que digo yo: En mi casa nunca hemos puesto Belén pero sí que han venido los de Oriente aunque con discusiones: ¿no sería mejor Papá Noel para disfrutar más días de vacaciones de los regalos? Vamos, que su preocupación no me parece muy trascendente. Y, además: ¡Qué manía con creer que cambiar es prohibir!; sólo se trata de acabar con un monopolio. El mundo se ha globalizado para bien, según algunos, convirtiéndose en un mercado enorme y para mal, según los mismos, porque si las que llevan hiyab van a nuestras clases ¿cómo va a seguir ahí el Cristo colgando? 

Quitar los crucifijos escolares, como ha aprobado Estrasburgo y aquí se planea que lo haga la reforma de
la Ley de Libertad Religiosa, me parece que nos haría ganar madurez como sociedad. Si la religión es el opio del pueblo, con gestos como este, dejamos de drogarnos.