Carta con respuesta

Rafael Reig responde a las cartas de los lectores

Espejo deformante

29 Jun 2008
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El lenguaje es el reflejo de una época en la cual las mujeres éramos consideradas menores de edad y excluidas de toda participación que no fuese la vida doméstica. La actualización del lenguaje no es la rabieta de un grupo de incordiantes mujeres. Y sí la reivindicación lógica de una sociedad que ha cambiado e intenta visibilizar esos cambios. Palabras que hoy nos suenan extravagantes mañana pueden ser norma, todo depende de que la población comience a utilizarlas. En los fascículos, ‘Grandes maestros de la pintura’ que su diario regala y que agradezco muchísimo, no hay ninguno dedicado a una pintora. Esto me hace reflexionar sobre la invisibilidad de las pintoras a lo largo de los siglos y cuya causa no fue otra que su condición de mujeres, que no las hizo merecedoras de figurar en la Historia. Cómo mujer me niego a reconocerme dentro del mundo masculino.

CONCEPCIÓN ÁLVAREZ ÁLVAREZ OURENSE

Si, como usted afirma, el lenguaje “es reflejo”, ¿de qué sirve cambiar el lenguaje? Es como cambiar de espejo cuando a uno no le gusta lo que ve. Si me veo barriga en el espejo, ¿debo adelgazar o comprarme otro espejo? Si la sociedad ha cambiado, como usted dice, la lengua reflejará ese cambio. Poco pueden hacer la Academia y su diccionario, que no tienen capacidad para obligar a nadie. Cuando se extienda el uso de miembra, por ejemplo, el diccionario lo recogerá: es así de sencillo. ¿A usted le gustaría que se extendiera? Pues adelante, comience a usarlo, a ver si tiene suerte. Que yo sepa, nadie le prohíbe decir miembra, poeto o matria en vez patria.

¿No hay otra causa para que haya menos pintoras que su condición de mujeres? No estoy seguro, pero convengamos que sí: ¿qué quiere usted hacer? También hay poca novela en el siglo XIX (y ahora) escrita por trabajadores de fábricas. Una solución es retocar el pasado con PhotoShop y poner mujeres. Siempre que me han pedido que incluyera mujeres en los programas de, pongamos, novela del XIX, pues las incluyo. A mí no me cuesta nada. ¿Son en mi opinión tan interesantes como las novelas escritas por hombres? Ni por el forro, pero qué más da.

La opción B es intentar hacer una crítica de la cultura y el arte y poner de manifiesto su fundamento clasista (y machista). ¿Por qué es arte la música de la clase alta y no lo son las canciones populares? ¿Por qué se atribuye calidad literaria a lo que narra la burguesía y no a lo que narran los de abajo? ¿Es el paradigma de gran arte, en sí mismo, burgués y masculino? Además, conviene no olvidar que es la sociedad la que es machista (no sólo los hombres): también hay (muchas) mujeres machistas, así que todo es un poco más complicado. El PhotoShop resulta mucho más agradecido.