Carta con respuesta

País para viejos

Parece ser que va a venir un multi-mega-millonario indio a Valencia para contemplar el premio de Europa de Fórmula Uno. Mi sorpresa fue cuando leí en prensa que se va tener que ampliar algún pantalán del puerto para que quepa en condiciones su enorme yate de lujo. Viene un multimillonario de la India y para que pueda aparcar su mega-barco, nuestras instituciones se gastan otra cantidad ingente de dinero público. ¿Por qué no aplican esa misma teoría y amplían todo aquello que se queda pequeño? Pueden empezar por ampliar las zonas de urgencias de los hospitales, no sólo en locales sino también en personal, mobiliario, herramientas, etc. Luego pueden continuar con los centros educativos, así evitaremos los barracones, las residencias de ancianos, para que por fin quepan todas las personas que así lo necesitan, etc.

ÓSCAR PARDO DE LA SALUD VALENCIA

Me parece que está  claro. Si se construyen pantalanes mayores, vendrán más multimillonarios (aunque sean indios, qué le vamos a hacer). Si se construyen hospitales, habrá más pacientes. Si se amplían las residencias, habrá más ancianos. ¿Qué prefiere usted? ¿Millonarios o viejecitos que estén de la vesícula? No hay color, ¿no le parece?

Valencia no es país para viejos, como escribió Cormac McCarthy o Zaplana, ya no me acuerdo. Valencia quiere atraer a multimillonarios, cuantos más mejor. Si empiezan a poner hospitales, colegios, asilos, manicomios y comedores de caridad, ¿se imagina en lo que se convertiría la ciudad? Un pueblo medieval repleto de leprosos con campanilla, tullidos, viejos dementes anunciando el fin del mundo y mocosos ladronzuelos robando carteras. ¿Vale la pena construir Marina D’Or, los chirimbolos de Calatrava y una pomposa Ciudad de las Artes y las Ciencias, si luego se va a llenar todo de pobres de pedir, rumanos con acordeón y listas de espera para operaciones quirúrgicas?

Mire usted, gastar dinero en los que lo necesitan es tirar dinero. Como lo necesitan, no te lo van a devolver nunca, es de cajón. En cambio, todo euro que se le da a un millonario está bien empleado. A la larga, es un ahorro, porque los millonarios no utilizan los servicios públicos, jamás colapsan las urgencias de los hospitales, nunca van en autobús transportando un gran sobre con radiografías, no compran sin parar chopped y mortadela, y rara vez se terminan lo que les ponen en el plato (y mucho menos mojando pan). Cuantos más millonarios, menos falta harán esos hospitales y escuelas en las que usted quiere tirar el dinero. No son unos cualquiera: le dan prestancia a la ciudad. Valencia ha de volcarse en los millonarios, claro que sí, en lugar de dilapidar recursos en tantos jubilados con bolsa riñonera y zapatos de rejilla.