Opinion · Marco Incomparable

La realidad incluye estrías

La 'Barbie' de proporciones reales
La ‘Barbie’ de proporciones reales

 

Habíamos visto mujeres que se operan y maquillan hasta superar con creces la enfermedad mental con tal de parecerse a Barbie, niñas que imitan a la dichosa muñeca como si fuera un modelo a seguir, señoras que coleccionan Barbies como si tuvieran algún tipo de trauma infantil, etcétera. En paralelo, en los últimos años han empezado a salir a la venta muñecas más proporcionadas que la famosa rubia de Mattel.

 

Unas alternativas que han surgido gracias al cada vez mayor interés de muchos padres por ofrecer a los más pequeños una imagen real de las mujeres, no vaya a ser que acaben pensando que cuello y cintura tienen que tener la misma proporción.

 

Lo que no había visto hasta ahora era la opción de llenar a esas muñeca de granos, quemaduras, rojeces, e incluso celulitis… Ni extensiones de pelo, ni maquillaje a cascoporro, ni escotes infinitos, ni tacones de vértigo. De todas las opciones que ofrece la nueva ‘Barbie real’ diseñada por Nickolay Lamm, la que más me sulibella es la que permite colocar a la muñeca Lammily una pegatina con el dibujo de unas estrías moradas. ¿Puede haber algo más antiglamour que la piel rota? No. Encima no hay forma de quitártela de encima. Y sí, lo digo por experiencia.

 

Nunca me hubiera imaginado que una muñeca con estos ‘extras’ llegaría a tener una demanda de casi 20.000 clientes antes de que saliera a la venta. Hubiera pensado que un negocio así acabaría en fracaso debido al desinterés de unas niñas que, queramos o no, nos piden unas rubias muy rubias con el pelo muy largo y a ser posible princesas de Disney.

 

Y no es que la estría sea bella, que la celulitis esté en la lista de deseos de las mujeres o que pretendamos tener espinillas, pero el solo hecho de que nuestras hijas puedan plantearse la imperfección en las adultas ayuda a que los cánones de belleza femeninos empiecen a casar con la realidad. Para la próxima edición de la muñeca Lammily, propongo a su voluntarioso diseñador acordarse de los casos de bigote femenino, dientes de oro, flacidez, arrugas, bolsas y ojeras.