Marco Incomparable

Ni XXS ni XXL: ¿qué tal la talla M?

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La industria de la moda insiste en ofrecernos un ideal según el cual cuanto más delgadas estemos, mejor nos sentará la ropa y más atractivas nos sentiremos. De ahí las lánguidas imágenes de modelos, blogueras e it girls, que como mucho dejan asomar alguna curva -muchas veces tramposilla- cuando se trata de rellenar la ropa a la altura del pecho. Ahí no queda tan bien la delgadez, según parece.

 

Partamos de la base de que todas somos "normales". Es decir, la talla de una mujer no es más normal que la de otra. En la publicidad se han visto excluidas durante décadas las tallas grandes en favor de las pequeñas. Ahora las marcas han abierto la puerta al negocio de las grandes también.

 

¿Y qué pasa con el resto? Esta semana, Calvin Klein ha mostrado a una modelo de la talla M. Lo sorprendente debería ser que esta decisión sea noticia. A diferencia de lo que ha ocurrido con otros, CK ha expuesto a la imagen de esta mujer sin clasificarla de ninguna manera. Simplemente, una modelo más junto a las flacas habituales.

 

Hay compañías que, como Dove o Body Shop, llevan años luchando contra la imposición de unas medidas y proporciones que, en muchos casos, derivan en ansiedad y preocupación para muchas jóvenes y no tan jóvenes obsesionadas con su aspecto físico. Estas empresas cuentan con mujeres "reales" en su publicidad.

 

Otras marcas han hecho también sus pinitos. De momento Inditex no ha hecho nada con tallas grandes, pero Zara ha incluido en su web el apartado Pictures. No son mujeres de a pie porque son tías guays del mundo de la moda, y todavía no he visto una medianamente rellenita o fea, pero al menos hay un apartado en el que no es obligatorio tener una 34-36.

 

Tal vez las clientas de las tallas intermedias, las S, M y L, no tenemos esos cuerpos que Victoria's Secret considera "perfectos". A lo mejor, en realidad, son menos perfectos de lo que nos quieren hacer creer.