Trabajar cansa

Católicos por no poder ser otra cosa

"Ir a misa, el precepto dominical, lo cumplen cerca de seis millones todos los domingos, muchísimos más de los que van al cine o al fútbol." -Francisco Vázquez, Embajador en el Vaticano-

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España es un país católico, y por eso nos volcamos con el Papa: dinero público sin control, despliegue de recursos, televisiones, autoridades en misa... El argumento, que de por sí choca con el carácter no confesional del Estado, está además sujeto a que la primera parte sea cierta: que España es un país católico.

¿Lo es? ¿Es cierto que una mayoría de españoles es católica, como una y otra vez se repite? Y no me refiero a que seamos culturalmente cristianos, algo innegable tras siglos de religión oficial. Estoy hablando de si es cierto que hay una mayoría de fieles.

Como basta mirar a nuestro alrededor para comprobar el escaso seguimiento de los preceptos católicos, los papistas se agarran a la demoscopia. En efecto, las encuestas les dan la razón: el último barómetro del CIS da un 73% de población católica. Pero aparte de ser un dato en continuo retroceso, y mucho menor en los jóvenes, no es tan nítido como parece.

La pregunta del CIS es "¿Cómo se define usted en materia de religión: católico, creyente de otra religión, no creyente o ateo?". Con una formulación así, los no creyentes, los ateos y los de otro credo lo tenemos muy claro. ¿Y qué pasa con los creyentes sin religión? ¿Qué pasa con aquellos ciudadanos que, de espaldas al clero, tienen inquietudes espirituales, o necesitan creer que hay alguien ahí arriba? Pues que por inercia, por costumbre, por tradición, porque los bautizaron y tomaron la comunión, se dicen católicos porque no saben ser otra cosa, pues no son de otra religión ni ateos.

De ahí que, desde ese 73%, todo vaya cuesta abajo. El 56% de esos católicos no va casi nunca a misa, y sólo un 12,5% cumple los domingos. Sólo el 34% marca la casilla de la Renta, y el año pasado hubo más bodas civiles que religiosas, dato significativo pues todos sabemos de novios que buscan en la iglesia una boda vistosa más que una bendición.

Aun matizando las encuestas, siguen siendo muchos. Y eso me lleva a otra pregunta, para otro día: ¿Tiene la Iglesia trato de favor porque hay muchos católicos; o es al contrario y hay tantos católicos porque la Iglesia tiene trato de favor?