Trabajar cansa

Si la reforma no funciona, sigue reformando

"España debe evaluar el impacto de la reforma laboral y, si no ha dado resultado, debe acompañarla de nuevas reformas." -Recomendaciones de la Comisión Europea para España-

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¿Para qué ha servido la reforma laboral, si desde su aprobación el paro no sólo no se ha reducido sino que ha seguido aumentando hasta casi cinco millones de desempleados? ¿Para qué ha servido el rescate griego, si hoy su deuda es mucho más cara, los ataques especulativos continúan, su economía está en coma y el país al borde de la quiebra? ¿Para qué sirvieron los planes de ajuste en Portugal, si al final el país ha tenido que ser rescatado?

En todos los casos caben dos análisis posibles: que las medidas, reformas y recortes no sólo no ayudan sino que son contraproducentes, y por tanto habría que pensar en intentar otra cosa; o que las medidas, reformas y recortes no dan resultado porque son insuficientes, y lo que hace falta es más de lo mismo, mucho más.

La Comisión Europea, que ayer publicó sus recomendaciones económicas para los Estados, es partidaria de la segunda postura: el problema de las reformas y ajustes es que se quedan cortos. De ahí que pida más austeridad, menos gasto público, más reformas laborales y de pensiones, más privatizaciones y recortes. Su confianza, además, nunca flaquea: si las nuevas reformas siguen sin dar resultado, siempre será porque son insuficientes, y recomendará otra vuelta de tuerca. Como siempre cabe ir un paso más allá, nunca se equivoca.

De paso, con esa permanente huida hacia delante se aseguran de que nadie tenga la tentación de probar otra cosa. Cada paso adelante en las reformas y ajustes hace más difícil volver atrás, y obliga a seguir por ese camino, a la manera del caminante al que, tras haber elegido un camino y descartado otros, cada paso que da hacia delante le disuade más de volver al cruce para probar otro, y le convence de continuar, pues ya llegará a algún sitio.

Hablaba ayer de cómo los gobiernos ni siquiera han intentado otro camino, y hoy vemos que su insistencia en el único camino aceptado acaba siendo la única razón para seguir por él. Llegados a cierto punto, qué pereza da revertir lo ya hecho. Ya que nos equivocamos, equivoquémonos a lo grande. Hasta el final.