La trama mediática

Óbolos conspiranoicos

Otra vez la marmota asomando por la primera página de El Mundo. "Un testigo clave niega que le mostraran fotos de Zougam cuando dice la sentencia", pregona a grito pelado el contumaz diario pedrojotesco. En el interior, tres paginazas llenas de kangoos, tytadine, mochilas y demás cacharrería conspiranoica. Además, un editorial talla XXL y, como explicación de todo, Federico Jiménez-Losantos con una hucha petitoria: "Me sumo a Pedro J. en la cuestación popular para impedir el cierre de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, dirigida por Ángeles Domínguez". De paso, aprovecha para vender su libro y cuela "las [querellas] que me ha tocado padecer a manos y pies de ciertos policías del 11-M y que cuento con detalle en El Linchamiento".

Tiene gracia esa cuña promocional al lado de un editorialillo que explica así las conversaciones de Jesús Eguiguren con ETA: "Cualquiera diría que el presidente de los socialistas vascos ha impulsado con tanto ahínco el proceso para poder publicar su libro, que va a colocar en las tiendas coincidiendo con la campaña navideña". Cree el ladrón... Y eso vale también para La Gaceta, que abona con el guano habitual la misma tesis: "Finalmente, el negociador con ETA venderá más ejemplares, pues recoge los capítulos finales, los del 'cese definitivo de las actividades armadas' de la banda asesina".

Eguiguren y el amor... a ETA

No gasten neuronas en replicar a tan atrabiliario argumento, que lo hace por ustedes Isabel San Sebastián en las páginas de ABC: "Quien diga que estas declaraciones obedecen a un estado de enajenación transitoria o a un deseo de protagonismo mal medido incurre en la estupidez o la complicidad". Desde La Razón tercia Martín Prieto para explicar el proceder del presidente del PSE. Lo suyo es amor: "el amor humano o es una larga conversación o se convierte en pavesas. Trasladándolo a una política de oscuridades, traiciones y rendiciones anticipadas, eso lo entiende cabalmente Jesús Eguiguren, que parece haber depositado su vida en el altar de una interminable conversación con ETA".

En el mismo ejemplar del diario azulón, el togado con correajes Enrique López anota esto: "Estamos asistiendo a un insoportable quebrantamiento del secreto sumarial en determinados procedimientos, llegando en algún caso a superar lo permisible". ¿Se refiere al caso Campeón o al marrón de Urdangarín? Hagan sus apuestas.