La trama mediática

Tribulaciones borbónicas

Cero editoriales en ABC sobre el yernogate real. Ni siquiera uno de los pequeñitos de relleno. Hasta que llegue, quédense como opinión oficiosa del vetusto con la de Ignacio Camacho: "El duque de Palma sólo es un ciudadano sometido a un escrutinio de la Fiscalía cuyos resultados se publican en la prensa antes de que el interesado sea llamado a explicarse en el interrogatorio asistido a que tiene derecho. Las filtraciones han generado un escándalo que somete a innecesario desgaste a la Corona y afecta por extensión a su bien ganado prestigio". Se lo esperaban, ¿eh?

El flanco libertino de la diestra, miren por dónde, anda un poco levantisco con la cosa. "Como si España fuera un cortijo, como aquí vale todo, el duque de Palma consorte saca al Rey de la trama de sus presuntos trapicheos con un golpe de teléfono. El Rey, o sea, mi suegro, no tiene nada que ver, asegura don Iñaki, con mis actividades privadas", anota el editorialista de Libertad Digital. Primer aviso.

El segundo, con más octanaje, llega desde El Mundo, de la pluma del sans-culotte ocasional Federico Jiménez Losantos: "La Prensa no ha podido ser con él [el rey] más complaciente, más cariñosa, más encubridora, más cortesana, más tuerta, ciega, tonta, sorda y muda al dar cuenta al pueblo de sus actividades. Los medios de comunicación las han cantado o disimulado siempre, fueran civiles o militares, institucionales o privadas, neoyorquinas o beduinas". Como la caridad bien entendida, empezando por él mismo. Pero eso no lo dice el turolense.

Verdades de urinario

César Vidal, musguito crecido a la sombra del anterior, construye en La Razón una verdad que, además de verdadera y verdadosa, es esférica: "Etiquetaron como 'conspiranoicos' a los que insistíamos en que la historia oficial del 11-M hacía más agua que un paraguas de seis reales. Pues bien, ahora sabemos más que de sobra que no sólo todo lo que dijimos era cierto, sino que incluso nos quedamos cortos". Porque lo dice él.

¿Y dónde se encuentran pruebas irrefutables de algo así? Se enterarán leyendo el recuadrito de Carlos Dávila en La Gaceta: "El sábado, en un acontecimiento deportivo, escuché en unos urinarios (el lugar da mucho de sí) decir a un socialista de los que ya se van: 'La tía gorda esa pretende que nosotros matamos a 194 personas'. No es eso: pretende la verdad". Lo que da de sí una vejiga que necesita alivio...