Canadá registra a Ashkenazi

El Yediot Ahronot publica una noticia curiosa. La semana pasada el jefe del Estado mayor del Ejército israelí, el general Gaby Ashkenazi, viajó a Canadá, uno de los países amigos de Israel por excelencia y que apoya incondicionalmente al Estado judío en todos los foros. Pues bien, Ashkenazi, que está a punto de jubilarse, tuvo la oportunidad de ver “cómo es la vida sin uniforme y sin galones”.

Ashkenazi se disponía a coger un vuelo desde Toronto a Otawa, cuando los inspectores del primer aeropuerto lo sometieron a un “registro corporal completo” antes de subir al avión. Ciertamente, Ashkenazi no se esperaba que le trataran de esa manera pero se prestó al registro sin protestar. Se le registró el equipaje de mano y el cuerpo, y se le examinaron los zapatos y el cinturón con que se sujetaba los pantalones “como a todos los viajeros que iban en su vuelo”.

Ashkenazi, “colaboró con el equipo de la seguridad” canadiense y al final dijo que “se ha de respetar la seguridad más que a los hombres que se encargan de la defensa”, en alusión a él mismo. En el aeropuerto le comunicaron que en Canadá los VIP también deben pasar por los controles de seguridad y que la única persona que está exenta es el jefe del gobierno. Ashkenazi dijo que esta es la primera vez que le obligan a pasar por ese trance.

Los registros son un procedimiento de lo más corriente en el aeropuerto de Tel Aviv. Muchos viajeros protestan, y los hay incluso que han prometido no volver a Israel para no repetir la experiencia. Los registros se hacen casi únicamente a los ciudadanos extranjeros, y a los israelíes árabes, y es muy raro que los israelíes judíos pasen por la misma experiencia. En algunos casos pueden ser muy desagradables. En resumen, que Ashkenazi ha recibido en Canadá, un país amigo, la misma medicina que los servicios de seguridad israelíes dan a los extranjeros en Israel.