Peligro de Trump en Oriente Próximo

Un sondeo del Observer de Londres revela que aproximadamente las dos terceras partes de los encuestados en el Reino Unido consideran que Donald Trump “amenaza la estabilidad internacional”.

Simultáneamente, un artículo en la portada del New York Times International consigna que los dirigentes europeos ven en Donald Trump una amenaza para los intereses de Europa.

Al hilo de estos temores de los ciudadanos y los líderes europeos, no hay que olvidar que el flamante estratega de Trump, Stephen Bannon, no hace mucho anticipaba una guerra en Oriente Próximo, presumiblemente contra Irán.

Bannon es el responsable de algunos de los decretos que Trump ha firmado en los últimos días, como el relativo a la prohibición de la entrada en el país de ciudadanos de siete países predominantemente musulmanes, o el de las nuevas sanciones contra Irán por realizar una prueba con un misil balístico.

Bannon es un islamófobo contrastado, de manera que no deben sorprender los mencionados decretos que reflejan la política extremista de la derecha alternativa que ha conducido a Trump a la Casa Blanca.

Está previsto que hoy lunes el primer ministro Netanyahu se reúna con la primera ministra británica. El Yediot Ahronot dice que Netanyahu presionará a los británicos para obtener el apoyo no solo del Reino Unido sino de toda la Unión Europea para volver a poner el foco de atención en Irán y no en la permanente ocupación de los territorios palestinos que ya dura medio siglo.

Paralelamente, el Haaretz informa de que la dirección del Mosad ya se ha reunido en dos ocasiones con responsables de la administración Trump para “coordinar la política” de Israel con Washington. Naturalmente, uno de los temas abordados ha sido Irán.

Existen sobrados motivos para estar alarmados en lo tocante a Oriente Próximo. Cuando un “alto funcionario” israelí dice a Haaretz que la intención del Mosad es “coordinar la política” con Estados Unidos y la Unión Europea, eso significa que Netanyahu quiere que Washington siga las belicosas directrices de Israel en lo tocante a Irán, y lo mismo puede decirse de la Unión Europea.