Opinion · Balagán

Mujeres al volante

Desde ayer es legal que las mujeres conduzcan en Arabia Saudí, el último país del mundo en autorizarlo.

Sin duda, es un paso significativo en la dirección correcta, aunque cabe recordar que las mujeres saudíes todavía necesitan el permiso de sus guardianes varones para realizar algunas cosas que en la mayor parte del mundo son libertades básicas, como viajar al extranjero o casarse.

El príncipe heredero Mohammad bin Salman anunció en septiembre la buena nueva y finalmente ha llegado el esperado día. Desde la medianoche del domingo algunas mujeres ya están conduciendo en las principales ciudades de Arabia Saudí.

Esta circunstancia permitirá que las mujeres vayan a sus lugares de trabajo en su propio vehículo. Hasta ahora tenían que hacerlo con un chofer. La nueva situación significará, además, un ahorro considerable para las familias de las conductoras.

Desde luego, nadie espera que las mujeres al volante resuelvan todos los problemas del país, y será necesario que el príncipe heredero continúe tomando medidas en la misma dirección hasta que exista una igualdad entre los dos sexos.

En las últimas semanas, las autoridades saudíes han detenido a un grupo de activistas feministas, una medida que se interpreta como el deseo de agradaar a los sectores más conservadores del país.

Esto significa claramente que el conflicto entre la tradición machista y el empuje feminista no se va a resolver en poco tiempo.

El final de la prohibición de la conducción femenina no puede ocultar que Arabia Saudí sigue siendo uno de los paíes donde las mujeres sufren más restricciones.

La población más joven del reino aprueba los cambios que ha hecho y ha prometido hacer Mohammad ben Salman, mientras que la población de mayor edad ve problemáticos esos cambios.

El príncipe heredero quiere crear un país moderno, aunque esto es algo que no se podrá hacer de la noche a la mañana. Además, la política exterior de Riad, con la guerra del Yemen a la cabeza, indica que el país necesita cambios radicales también en este aspecto.