Ciudadano autosuficiente

Otro sitio más de blogs.publico.es

Si eres de los que pisotean el planeta, este artículo te interesa

03 Oct 2017
Compartir: facebook twitter meneame
Comentarios

 

¡Ya están otra vez con la murga de la huella ecológica y la responsabilidad planetaria! ¡Con la que está cayendo! Pues sí, ahora más que nunca. Este mundo es complicado y cada vez se está complicando más. Estamos en pleno peak oil, se acerca la sequía, el cambio climático muestra una cara cada vez más fea. Y algunos de nosotros seguimos derrochando como si no hubiera un mañana. Pues sí que lo hay, y será mejor para todos –literalmente, para toda la humanidad– si aquellos que tienen una huella ecológica de tamaño king size comienzan a ser conscientes de las patadas que le dan a nuestro atribulado medio ambiente. Pero para todo hay solución. Comenzamos por la calefacción.

Tienes una instalación de calefacción completa, con su media docena de radiadores y su caldera, central o individual. Pues ahora es el momento de acoplarle una serie de artilugios que reducirán tu dispendio a la mitad: un termostato-programador que encienda y apague automáticamente la caldera en función de tus necesidades y la temperatura exterior y reguladores de potencia de los radiadores. Luego, regula la temperatura a unos 21-22 ºC. Infórmate de las regulaciones legales al respecto y de las ayudas disponibles en tu proveedor de climatización.

Eres el feliz propietario y usuario de una instalación de aire acondicionado. En este caso, la idea general es subir el regulador de temperatura a 26ºC y, en general, encender la instalación solo en caso de temperaturas caniculares. Los vecinos bendecirán tu nombre cada vez que apagues tu calenturiento y ruidoso aparato de aire acondicionado.

Vas en coche a todas partes: a comprar el pan, a trabajar, al gimnasio.  Y tienes un coche importante, un modelo premium de dos toneladas de peso. Aquí la acción a tomar es fácil: vende ese armatoste inmediatamente y cómprate una bicicleta y un abono de transportes. Si necesitas un coche porque eres médico rural o fontanero, adquiere el modelo más pequeño y sencillo que exista en el mercado, eléctrico a poder ser.

Disfrutas de una terraza florida o incluso de un césped inglés junto a tu casa, y eres de los que anegan las plantas en lugar de regarlas. Pues olvídate del césped escocés si tu lugar de residencia es seco, y planta especies que se den naturalmente en la región. Instala inmediatamente un sistema de riego por goteo y verás cómo tu consumo de agua se reduce a mucho menos de la mitad.

Para ti la limpieza doméstica es una variante de la guerra química. En vez de esforzarte y frotar como todo el mundo, aplicas mezclas tóxicas desengrasantes sobre las paredes y superficies de tu casa. También combates a los insectos y otros animalillos fumigándolos con sprays venenosos. Y utilizas jabones y bayetas bactericidas. Tira todo este arsenal (ojo, no por el sumidero) y utiliza para la limpieza cotidiana una bayeta y agua fresca. No necesitas nada más.

Eres un fanático de los chuletones de kilo y medio por unidad, poco hechos a ser posible. No concibes una comida sin carne, y para ti las verduras y las legumbres son meros adornos del plato. Pues ya puedes comenzar a cambiar de recetario: utiliza las sabrosas fórmulas de la cocina tradicional con una proporción 80/20 de vegetales/productos de origen animal. En este no solamente reduces mucho tu pesada huella ecológica, sino que le das un respiro a tu sobrecargado organismo.

Sin llegar a tirar las bolsas de basura por la ventana, te importa un bledo todo eso del reciclaje y la separación selectiva de residuos. Gracias a personas como tú, los vertederos rebosan de basura inútil mezclada, y los colectores de las depuradoras se atascan con enormes tapones de toallitas que alguien tiró por el sumidero. Ya es hora de que cambies, que no es nada difícil. Comienza por el trío amarillo (bricks, latas, plásticos) azul (papel y cartón) y verde (vidrio) y sigue con las pilas, lámparas aceite usado, etc.


comments powered by Disqus