Opinion · Solución Salina

Heliocentrismo: alrededor de la Acampada Sol

Foto: Fernando Sánchez         .

 

La juventud patria, agazapada bajo el colchón familiar, sorteaba la crisis plantándose en la casilla del plato de lentejas de mamá, de la hipoteca del coche tuneado a cargo de la pensión de la abuela y del jergón en el cuarto de las muñecas, al que siempre se puede regresar, cabizbajo barra a, a no ser que la habitación se haya convertido en trastero transitorio, cuarto del ordenador (y de los ratones) o reserva canina; a no ser que la única estancia fuese la de los propios padres y el vástago durmiese en el sofá-cama del salón, sustituido por un tres piezas del Ikea porque todos los sofás-cama son incómodos por definición. Extrañaba que esta bisoña España del boom al crash se quedase de brazos cruzados ante tanta jodienda, que ya va para tres años —la recesión, sic—, sorteando como una oca el pozo, la calavera, el laberinto.

Tiraron porque les tocaba. Un par de hostias de la madera tras una manifestación y el arrebato sedentario de plantarse en la Puerta del Sol a lo Ghandi, de aquí no nos mueve ni Rubalcaba, ni falta que hacía, pues el ministro, más allá de las elecciones que se le venían encima al PSOE, era consciente de que un desalojo por la fuerza de los indignados lastraría su lucha, primarias mediante, por la rosa, de manera que no valían los puños. Dios, qué caduco resulta todo: han pasado apenas unos días y este post apesta a alcanfor.

Los del tuning, argüirán algunos, no andan por aquí, en la plaza, digo. Pero sí están presentes currantes y parados, oenegeros y punks, bohemios y solidarios, progres y apolíticos, ese concepto uniformizador sin fundamento ni antónimo cabal que es la gente normal y el hallazgo de los tratadistas de las buenas maneras del lenguaje: los perroflautas, así, en redonda y todo junto, el can con la dulce (la verdad es que ya era fan de la Fundeu antes de que abrigasen el palabro). Faltan muchos, todos los que no se reconocen en la enumeración y más: Conchi y su perola de arroz con leche, el señor fontanero que ofrece sus servicios a los acampados y tantos otros que peinan canas.

Si alguien acaba de regresar de sus felices e inalámbricas vacaciones en Laponia, estoy hablando de esto: el kilómetro cero madrileño ha sido tomado por cientos, miles de jóvenes mosqueados, que han inoculado la rabia a pueblos y ciudades dentro y más allá de nuestras fronteras. Protestan, según ellos, contra un sistema electoral que no les representa, contra un mercado laboral que les excluye o explota, contra los políticos corruptos, etcétera. Y piden una “democracia más representativa” que les haga partícipes y una “total transparencia” de los gobernantes, además de la separación “efectiva” de los poderes públicos y la creación de mecanismos de control ciudadano para garantizar la “responsabilidad” que los dirigentes tienen en sus manos.

El campamento de la indignación, el movimiento del 15M –ecuador de mayo, el domingo que comenzó la revuelta, protesta, revolución o como quiera llamársele, tras la marcha por una “democracia real”–, tiene fallas y se ha criticado su zigzagueante puntería a la hora de concretar y definir sus reivindicaciones, así como la desorganización de la que adolece la propia acampada. Es cierto, pero no menos evidente que las taras que sufrimos en nuestra cotidianeidad, lejos del clamor de Sol.

Un ejemplo: cuando, al calor de un mencía, planea sobre la mesa cualquier tema de discusión, por banal o trascendente que sea, mis amigos de Carballo y yo no acertamos a concordar una idea, a soldar una solución, a pulir una discrepancia. Otro: ¿por qué en un piso de estudiantes la mugre coloniza la cocina?, ¿acaso la familia numerosa no la monta cada mañana para ir al baño? Multipliquen a los camaradas de taberna y a la prole a su cargo por mil y entenderán qué difícil es todo y cuán grande es Sol.

 

Desde Sol: Todo por un sueño + Carteles y eslóganes + No alimentes al troll… ni al gorrón

____________________________________________________________________

También estoy en Twitter y Facebook